El Ejecutivo trabaja en un proyecto de ordenanza para legalizar a quienes cuidan autos de noche y en los alrededores del Chateau, Forja, el Orfeo, La Vieja Usina, cuando hay eventos. Se sumarían a los 250 que ya trabajan formalmente en el sistema. Sin embargo, sólo hay seis inspectores para controlar la actividad.
Sin embargo, desde entonces poco y nada se cumplió en torno a la norma que regula el trabajo de quienes tienen una función específica en el control del estacionamiento medido en parte de las calles cordobesas. Muy por el contrario, la exigencia actual de tarifas desorbitadas que superan los 15 pesos (cuando por ordenanza la hora cuesta dos pesos) y las intimidaciones que sufren los automovilistas que se niegan a abonar, dan cuenta del descontrol que aún domina en el sistema. Y aunque formalmente el municipio reconoce a tres cooperativas que nuclean alrededor de 250 naranjitas, en la práctica una cifra similar trabaja de manera ilícita apoderándose de zonas donde el estacionamiento es totalmente gratuito.
Ante esta realidad, y bajo un concepto de inclusión social, la Secretaría de Desarrollo Social y Empleo del municipio aspira este año a cooperativizar a esas personas y regularizar su trabajo. En la elaboración del proyecto de ordenanza que en julio sería enviado al Concejo Deliberante, además del titular de la repartición Juan Viola participan distintos ediles.
La idea es blanquear a 200 personas en dos nuevas categorías: los que realizan controles nocturnos y aquellos que “cuidan autos” circunstancialmente cuando se realizan eventos como partidos de fútbol, espectáculos o shows musicales. Para eso se autorizará el cobro en los alrededores de las canchas de fútbol, en el Chateau, Forja, Orfeo y La Vieja Usina, entre otros. También se evalúa sumar la zona del Parque Sarmiento donde es un hecho el cobro por estacionar aunque la ordenanza vigente lo prohíbe taxativamente.
“No vamos a sumar nuevos naranjitas, lo que pretendemos es incluir a los que ya están trabajando y para eso se deben formar nuevas cooperativas en distintos sectores de la ciudad ”, dijo Viola. El funcionario considera que con esta medida se acabarían los excesos que cometen quienes cobran tarifas inexistentes en lugares donde no es obligatorio el pago, “y así también se evitarían nuevos incidentes”.
Muchos trabajadores, poco control
Viola reconoció que actualmente la Municipalidad cuenta sólo con seis inspectores para controlar la tarea específica de los naranjitas; un aspecto no menor si se considera que de aprobarse el proyecto del Ejecutivo se duplicaría la cantidad de cuidacoches en la ciudad. Esto hace poco viable que el blanqueo de los 200 nuevos trabajadores garantice el fin de las arbitrariedades de los cuidadores y los hechos de vandalismo que se suceden contra los vehículos.
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