"El municipio se vio en la obligación de firmar el convenio"

La asesora legal de COOPEPLUS, Carina Salvay, celebró la firma del convenio con el municipio para la explotación de la planta de reciclado del relleno sanitario después de más de una semana de protesta en el edificio comunal.
“Nos enfrentamos a las mafias que hay detrás del negocio de la basura”, afirmó.

La asesora legal de los recicladores de COOPEPLUS, Carina Salvay, le dijo a El Diario que el convenio que firmaron el jueves a la noche, después de más de una semana de toma del hall central de la comuna, "se logró después de mucho esfuerzo, prácticamente un año y medio de negociación y después de que, por las idas y vueltas, se resolvió manifestarse asi hasta que se diera un respuesta”.

“La convicción y la firmeza de los compañeros ha hecho posible la firma del convenio, sino no se hubiese logrado", aseguró. Salvay explicó que, si bien no es una concesión como se pretendía, el acuerdo "asegura la relación entre Coopeplus y el municipio y le permite trabajar con determinadas garantías durante 5 años”.

COOPEPLUS había firmado un convenio con el ex intendente Francisco Torroba en diciembre. Es mes, un incendio intencinal inutilizó la cinta transportadora de la planta que se construyó en el lugar. Pero con la nueva gestión, el intendente Luis Larrañaga lo anuló. Después de tres meses de arduas negociaciones y de termores de privatización del relleno, además de la toma de más de una semana, el jueves último se arribó a un nuevo convenio.

La abogada Salvay consideró clave que los clasificadores “para posibilitar que se destrabe el convenio y poder firmar” bajaran el pedido al municipio de un anticipo de 1.800 pesos por trabajador hasta que llegase el “entramado productivo” que gestionará la cooperativa ante el gobierno nacional.

La profesional puntualizó que “se lograron dos turnos” para Coopeplus, de las 3 de la mañana hasta las 10, luego ingresan los recicladores informales hasta las 16, y partir de ahí hasta las 18 la Coopeplus puede extraer material de arriba y pueden quedarse en el galpón hasta las 22 para clasificar y prensar.

“Si bien no se puso en el convenio, avanzamos en acordar que, cuando la cinta esté en marcha, aproximádamente en 20 días o un mes, los turnos serían de 8 horas para trabajar las 24 horas”, contó.

El acuerdo estuvo a punto de naufragar el jueves cuando los funcionarios plantearon que COOPEPLUS no podía remplazar con la nómina de suplentes a una parte de los 63 socios que consiguió empleo en este tiempo y no formarán parte del emprendimiento.

“Nos mantuvimos muy firmes, el municipio no puede intervenir en la vida interna de la cooperativa. Estuvo a punto de frustrarse todo, pero lo repensaron y el municipio terminó aceptando”, indicó.

Al resto de los recicladores, el municipio le asignó un turno, pero no hay otra especificación en el convenio. “No nos compete arrogarnos la representación de los particulares. Es tarea del municipio garantizar las mismas condiciones que a Coopeplus. Sería lo más justo”, apuntó.

Otra cuestión que había desaparecido “sorpresivamente” del convenio, fue la cláusula que establece que el municipo se hacer cargo del mantenimiento y reparación de la planta. Salvay contó que se dieron cuenta de eso y los funcionarios municipales aceptaron enseguida restablecer la cláusula.

Salvay dijo que los recicladores recibieron “emocionadísimos” la firma del convenio. “Nunca vi un grupo de personas tan emocionado, hasta las lágrimas. La lucha fue muy larga, muy dura los últimos dias. Sinceramente había poca esperanza porque nos enfrentamos al poder económico y a la mafia que hay detrás del negocio de la basura”, confió.

“No era simple, sabíamos la postura ideológica del municipio no nos favorecía en absoluto. No podíamos creer que se hubiera logrado”, acotó.

“Hay mucha alegría y satisfacción, aunque sabemos que no será fácil. Vamos a tener que seguir peleándola en el día a día para lograr una convivencia tranquila con el municipio”, indicó.

Además, indicó que el municipio aún tiene que cumplir con la promesa de poner en marcha la cinta en 20 días o un mes para que la planta esté a pleno.

“Esperemos que no nos lleven otra vez a una situación de conflicto en pocos días más”, dijo.

“El espíritu de Coopeplus es poder producir y recuperar lo máximo que se pueda, de eso depende el igreso de estas familias”, sostuvo.

-¿El convenio se firmó a pesar del municipio? -le consultó El Diario.

-Yo creo que sí. El municipio se vio en la obligación, no se si moral, de firmar el convenio. Vieron la fuerza que se había generado y el apoyo de la mayoría de la sociedad a la manifestación.

El municipio no pensó que se podía generar tanto apoyo social y que se podía construir una fuerza así alrededor de este proyecto. Lo fundamental fue la lucha de un grupo de desocupados que, pese a su situación límite y de extrema necesidad, salieron a luchar y no pararon hasta lograr justicia.

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