La medida fue llevada a cabo por inspectores de la Dirección de Habilitaciones Comerciales de la comuna, quienes durante el año 2011 y lo que va de 2012, secuestraron mercadería de comercios que violaban normas vigentes.
“Esto es el resultado de diversos operativos de control que llevamos a cabo para detectar aquellos comercios que vendían alcohol en forma ilegal. Como continuidad de esos decomisos procedemos a su destrucción, que es lo que sucedió en este caso con más de treinta cajones de cerveza y bebidas de todo tipo”, expresó el director comunal del área mencionada, Alejandro Galoppo.
A su vez, recordó el alto riesgo para la salud que implica el abuso de bebidas alcohólicas y señaló la preocupación de los padres por el expendio clandestino de licores a sus hijos. En ese sentido, agregó el funcionario: “El intendente Díaz Pérez fijó normas claras y estrictas; y quienes las ejecutamos no dudamos en sancionar con rigor a aquellos comerciantes que infrinjan las normas vigentes cuando está en riesgo la salud de la comunidad”.
Es importante destacar que el procedimiento consistió en el vaciamiento de las botellas en una pileta decantadora, para su posterior traslado a otro sitio para evitar la contaminación, ya que se trataba de una gran cantidad de líquido.
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