El Municipio habla de imprevisiones y espera el accionar de la Justicia

El Municipio habla de imprevisiones y espera el accionar de la Justicia
El Municipio habla de imprevisiones de gestiones pasadas y espera el accionar de la Justicia por el agua para La Elena, tras el amparo que el diputado provincial Mauricio D’Alessandro interpuso en la Justicia Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal, en el que acciona contra el Ejecutivo local y el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) para que entreguen una solución a los vecinos.

Sobre el accionar de D’Alessandro, el secretario de Planeamiento y Obras Públicas, Mario Civalleri, manifestó que “hasta que no intervenga la Justicia y nos dé traslado de la presentación, no conocemos el contenido”.

Civalleri consideró que el Ejecutivo “ha cumplido, dentro de las posibilidades, los pasos que había que dar. Es un tema por el que se ha peticionado y se ha buscado financiamiento en distintos niveles, no sólo en forma directa desde del Municipio, sino también desde los propios vecinos”.

“Los vecinos lo han planteado a nivel Provincia y Nación, y les han entregado carpetas a funcionarios nacionales que han pasado por Tandil”, recordó, en diálogo con la emisión “Tandil despierta” (104.1 Tandil FM y Eco TV).

El funcionario argumentó que “no es un tema de fácil” de resolver, porque se trata de “una parte del territorio de la ciudad que está fuera del área urbana y requiere de un financiamiento de cierta envergadura, que no se resuelve de un día para otro”.

“Es una obra importante. Hay que hacer un acueducto que vaya desde la esquina de Del Valle y Perón hasta La Elena. Hay que instalar un tanque elevado y, partir de eso, la salida de distribución para abastecer un grupo de viviendas que no es muy numeroso”, detalló el ingeniero.

Civalleri se excusó de hablar de números porque “toda esa zona tiene costos de excavación muy altos, como consecuencia de que hay mucha piedra, así que es difícil valorizar la obra, aunque demandaría varios millones”.

“No tenemos un número confiable porque no ha sido cotizado por empresas. Son estimaciones, pero se trata de una obra de mucha importancia”, explicó.

A diferencia de lo expuesto por los vecinos, que hablan de un número de 130 familias radicadas en la zona, Civalleri indicó que “en este momento no tenemos un censo ajustado de la población, pero no deben ser más de 60 ó 70 viviendas”.

“Hoy se pagan las consecuencias”

A criterio del ingeniero “esas viviendas están instaladas en un loteo que se aprobó hace muchos años, sin tener en cuenta ni hacer previsiones como las que se hacen ahora respecto al abastecimiento y llegada de los servicios”.

Civalleri reflexionó que “hoy se pagan las consecuencias de esas situaciones” y focalizó en otra cuestión que se suscitaría si la zona contara finalmente con el servicio que reclama: “Tenemos que tener muy presente, y al menos nosotros lo consideramos, que cuando uno lleva el servicio de agua potable a un lugar como ése, se acrecienta el problema de los desagües cloacales, de las excretas”.

Para el funcionario, cuando hay restricciones de agua “los desagües son muy controlados; pero cuando el agua deja de ser una restricción, se multiplican entre seis y diez veces, con lo cual inmediatamente después hay que pensar en resolver el tema de las cloacas”.

“La resolución sanitaria de toda esa zona es compleja y costosa”, concluyó el secretario comunal.

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