Se trata de una manzana sobre bulevar Lehmann, frente a la sede de la GUR. La Provincia ya estaría trabajando en un proyecto de mayor verticalidad para mantener todo lo previsto en un Hospital de alta complejidad, para el que antes se exigían 4 hectáreas.
Del variado temario de aquella oportunidad, sin dudas el lugar de mayor preponderancia se lo lleva el nuevo Hospital de alta complejidad, que Rafaela aguarda de la provincia, surgido de aquella promesa que había hecho públicamente el entonces gobernador Hermes Binner, el 9 de julio de 2008 en oportunidad de encabezar el acto patrio realizado frente a la plaza 25 de Mayo, y que Bonfatti hizo suya, ratificando la intención del gobierno provincial en poder llevarla adelante.
Se trata de una obra que vino tironeada durante esos tres años y medio de gestión que cumplió Binner desde su anuncio, ya que fue instalada la falta de predisposición de parte del municipio, del cual por ese entonces era intendente Omar Perotti, de la donación de un terreno para levantar el Hospital. Aunque, en realidad, el único predio que se pretendía desde el gobierno provincial por ese entonces era el ubicado detrás de la ex firma Carlos y Américo Grossi, sobre el costado este de la ruta nacional 34, propiedad del grupo Williner y de un muy alto valor inmobiliario, cotizado en varios millones de dólares y por lo tanto, poco menos que inaccesible de ser adquirido para ese fin. Frente a esta situación, la misma gente de la empresa Williner ofreció un terreno ubicado frente a la escuela APADIR, pero la falta de respuesta dejó en claro la falta de interés de parte del gobierno por esa localización. Justamente ese predio fue luego adquirido por el sindicato ATILRA, donde levantará una residencia geriátrica para sus afiliados.
Así fue transcurriendo el tiempo, sin poder concretar la posibilidad de este nuevo Hospital para Rafaela, hasta que con la llegada de las nuevas autoridades en la Provincia y en el Municipio, fue reflotada la iniciativa fijándose este plazo de 6 meses para ver de qué manera se había logrado avanzar. Una fecha que está cercana y que puede aportar muy importantes novedades.
Es que el municipio, dispone de un terreno que por ubicación y características se podría prestar para la construcción del Hospital, aunque su dimensión es una manzana, bastante lejos de las 4 hectáreas que pretendía en la anterior etapa la provincia. Incluso, puede adelantarse que sobre la existencia de este predio y la disponibilidad de cederlo para esa obra, ya fue anticipado, por lo cual la Provincia se avendría a reducir en parte el entorno del centro de salud y además modificar el proyecto anterior para que el edificio propiamente dicho en lugar de extenderse en forma horizontal, tenga mayor volumen vertical. Es decir, no se resignaría superficie cubierta.
Pero además, existe la posibilidad, en caso de considerarse necesario, de poder adquirir un predio lindante, o parte del mismo, que extendería prácticamente al doble la cantidad de superficie disponible. Todo es, en definitiva, una cuestión por analizar.
El terreno en cuestión, se encuentra sobre la prolongación del bulevar Lehmann, frente a donde está instalado el edificio de la GUR y donde se comenzará a levantar el Centro de Monitoreo. La ubicación, sin dudas resulta atractiva, pues es de fácil acceso, por lo cual contemplaría los objetivos de mínima que se suelen fijar para este tipo de obras.
Tanto es el avance en la cuestión, que personal del área técnica de la Dirección de Planificación de la provincia, ya se encontraría elaborando un proyecto del edificio para ajustarse a ese terreno. Es decir, que sería muy probable que dentro de muy pocas semanas, cuando vuelvan a encontrarse el Gobernador y el Intendente, con el objetivo que se habían fijado para ver de qué manera se había avanzado en las iniciativas impulsadas en aquella primera reunión de enero entre ambos gabinetes, se haga público lo relacionado con el nuevo Hospital, precisamente con estas novedades.
Es cierto que las finanzas de la provincia no se encuentran actualmente en un buen momento como para pensar en nuevas obras, especialmente cuando deben reactivarse otras que se encuentran paralizadas -ver en esta misma página la del Instituto del Profesorado-, pero la situación de asfixia se confía en que no será permanente, por lo cual lo realmente importante es que la obra del nuevo Hospital para Rafaela se consolide en todo su proceso previo, quedando luego al aguardo de su ejecución. Una vez puesta en marcha, más tarde o más temprano, la continuidad será inevitable.




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