En un clima de tensión permanente y cambios de opiniones, los representantes del municipio le pidieron a los vendedores la creación de una comisión para delimitar las nuevas reglas de la feria. La comuna les informó que deberán habilitarse los puestos y que quienes vendan alimentos deberán contar con libreta sanitaria. Además, los puestos serán limitados.
Alrededor de las 17, llegó el subsecretario municipal del área de Habilitaciones y Fiscalización, Omar Albornoz, para escuchar las inquietudes de los feriantes. La reunión se celebró al aire libre debido a que el presidente de la asociación vecinal, Juan Mera, no quiso ceder las instalaciones de la sede por su oposición a que se continúe realizando la feria en la plaza y ante el temor de destrozos en la propia vecinal, según afirmó el mismo Albornoz.
Sin embargo, a pesar de la oposición a la continuidad de la feria, el vecinalista estaría dispuesto a apoyar que continúe la misma, sólo si el Ejecutivo se hace responsable de su funcionamiento.
De esa forma, el Ejecutivo pidió que se conforme una comisión de 20 personas que representen los intereses de los vendedores, para poder regularizar el control de las áreas de bromatología, habilitaciones y tránsito.
"Le vamos a dar prioridad a la gente que arrancó en 2001, que vinieron de Huergo y los Duraznos para acá. Por esto yo necesitó que ustedes conformen una comisión, en la cual ustedes tengan confianza en la gente que esté en esa comisión, así nosotros podemos como municipio organizar", destacó Albornoz quien además señaló que la feria podría funcionar los sábados y domingos de 10 a 18, según el horario tentativo que estipuló el municipio.
PUNTOS DE DISCUSION
Los feriantes se encuentran representados por Adrián Espin quien mantiene habitualmente las reuniones con el Ejecutivo y además hizo ayer de mediador entre los vendedores y los representantes municipales.
Albornoz respondió a todas las preguntas de los preocupados feriantes. "Nosotros tenemos que apuntar a la ordenanza, esto significa que vamos a hacer los espacios de venta de parada fija que tienen un metro cuarenta por ochenta de ancho. Vamos a utilizar el espacio público pero no van a entrar todos", afirmó.
Sin embargo, destacó que algunos vendedores podrían ser reubicados en el predio de Huergo y Las Violetas, lo que derivó en una serie de reclamos a viva voz.
Además Espin le pidió al municipio que se comprometa en las instalaciones de baños químicos, bateas y tachos de 20 litros. Sin embargo, Albornoz se mostró molesto sobre este punto debido que ya se había aclarado en reuniones anteriores.
"Los tachos de 20 los van a gestionar ustedes, los contenedores vos mismo dijiste: ‘los estamos pagando’ y yo te dije: organicémonos, vamos a ordenar la plaza y si tenemos el espacio suficiente vamos a poner los contenedores", le aclaró Albornoz a Espin.
Y a la vez el funcionario aclaró ante los periodistas: "Le dijimos que conformen un consorcio para que se haga cargo de los baños químicos, porque el municipio les puede permitir un lugar, regular que esté trabajando, organizarlo para que esté, pero no está dispuesto al pago de los baños químicos", aclaró.
De esta forma, el punto llegó a su fin bajo la aceptación de los vendedores que hoy se volverán a reunir con autoridades municipales a partir de las 15, para continuar trabajando en una resolución final con la comisión que está integrada por diferentes representantes elegidos de acuerdo al rubro, nacionalidad, entre otros criterios.
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