Carlos Vicente calificó de que es "difícil" que prospere una iniciativa. El radical Marcelo Cossar dijo que se analizará en el bloque e, incluso, se consultará al partido.
Giacomino incluyó en el presupuesto en ejecución una partida de 300 millones de pesos provenientes de la Nación para realizar trabajos públicos. La intención de sacar el crédito o introduce un principio de duda sobre la llegada de esa asistencia o realmente el jefe comunal quiere terminar su gestión de manera bien distinta a como la inició.
Es que un crédito por 100 millones de pesos con 18 meses de gestión por delante deberá ser pagado en su mayoría por el próximo intendente. Para esto, la Carta Orgánica Municipal tiene un remedio: debería se aprobado con mayoría agravada, es decir, por 21 de los 31 concejales.
Dificilísimo. En las palabras siempre más medidas del viceintendente Carlos Vicente, "difícil". "Sería necesario que Giacomino dé mucha información a todos los bloques sobre el proyecto y el estado de las finanzas, sino el consenso será imposible", explicó.
Si se tiene en cuenta que el bloque de siete juecistas siempre se asoma a los proyectos de Giacomino con la frase "de qué se trata para oponerme", el intendente tendría que seducir a casi todos los demás para sumar a su modesta escuadra de 5 concejales, a radicales, vicentistas, olguistas y peronistas
El bloque más numeroso, después del juecismo, es el de la UCR, que preside Marcelo Cossar. Este salió ayer a hablar para poner de manifiesto la disposición del radicalismo para ayudar a solucionar, pero también para poner muchos reparos. Tantos que complican su apoyo a la iniciativa. Primero, habló de que la postura debía salir de una decisión orgánica del bloque e, incluso, con consultas a las autoridades partidarias. Dijo que si el crédito es para obras, eso ayuda, pero observó varios puntos oscuros dentro de la actual gestión, en especial los subsidios al transporte.
El panorama no es muy distinto dentro del olguismo y el peronismo, con la salvedad que Olga Riutort más que liderar su bloque, es su dueña, y que la bancada justicialista ordena sus decisiones a la última llamada telefónica.
Hay datos importantes sobre la salud de las finanzas municipales, por más que la caja esté asfixiada por deudas con proveedores, fundamentalmente, y por una nómina salarial extenuante: el municipio tiene un bajo nivel de endeudamiento a mediano y largo plazo.
Pero esta es una decisión que no necesariamente pesa en el Concejo Deliberante. No ya en el bloque juecista que le ha declarado la guerra a Giacomino, sino en el del resto de las bancadas.
La iniciativa debería ser aprobada con mayoría agravada, es decir, por 21 de los 31 concejales.



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