Los primeros trabajos se realizaron en las zonas más perjudicadas de la ciudad. Sin embargo, el pronóstico anticipa nuevas precipitaciones y los vecinos manifiestan que los arreglos son superficiales
En el día de ayer, la Municipalidad comenzó con los trabajos de reparación en las zonas más perjudicadas.
“La prioridad siempre es la red primaria porque es la que registra mayor caudal de tránsito; sin embargo, en esta oportunidad, las tareas se están realizando con mayor intensidad en zonas puntuales de algunos barrios”, expresó Sergio Garnero, secretario municipal de Servicios Públicos.
Las actividades se iniciaron en varias zonas de Banda Norte, en cercanías de la cárcel y en áreas afectadas de barrio Alberdi.
El plan de trabajo consiste, principalmente, en el rellenado de arterias viales de tierra que son las que sufren los mayores daños.
Desde la Municipalidad sostienen que cuando llueve de manera consecutiva, como lo hizo en los últimos días, este tipo de situaciones son previsible porque la mayoría de las calles que presentan problemas son colectoras de agua.
Walter Carranza, director general de Vialidad, manifestó: “Estimamos que la ciudad volverá a estar en condiciones dentro de unos siete días, pero hay que tener en cuenta que si vuelve a precipitar, en varios sectores habrá que repetir las tareas. Las lluvias pueden arruinar en pocos minutos lo realizado durante toda una jornada.”
El día sábado, el personal municipal afectado a este tipo de tareas estuvo trabajando hasta las 20 horas y ayer reanudaron las actividades estimando que quizá, durante esta semana, deban extender la jornada laboral para poder dar respuesta a todos los reclamos de los vecinos.
“Esperamos poder cumplir con las expectativas de la gente, sólo pedimos un poco de paciencia porque no es una solución que se pueda dar de manera total de la noche a la mañana”, dijo Carranza.
Falta de recursos
El director de Vialidad remarcó que se podría dar una respuProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 ta más rápida y eficiente en los diferentes barrios, el inconveniente radica en la falta de recursos indispensables para desarrollar este tipo de trabajos.
“Sabemos que de seis máquinas, tenemos sólo cinco trabajando; que de cuatro palas tenemos dos y de nueve camiones hay, únicamente, tres en funcionamiento, junto a una batea que quizá no es la herramienta que realmente necesitamos”, afirmó Carranza.
El funcionario, sin embargo, destacó que se han comprado tres nuevos vehículos que permitirán agilizar este tipo de tareas y que uno de ellos entraría en funcionamiento la próxima semana.
Con respecto a la problemática que se vive en el barrio Jardín Norte debido a la presencia de una laguna que está siendo desagotada con una bomba extractora perteneciente a la Municipalidad, Carranza sostuvo: “Con mucho menos dinero que el que se espera de la Provincia para la obra que solucionará este problema, se puede mejorar la situación de los vecinos.”
Al respecto, mencionó que lo que sería necesario es un pozo nivelador de agua que retenga el barro y otro aliviador por donde pase el agua ya drenada para que la bomba pueda funcionar mucho más rápido que como lo está haciendo en la actualidad.
Los vecinos siguen reclamando
Parte de los trabajos que se realizaron ayer, se focalizaron en la zona de calles Payró y Perú donde se rellenaron algunas cortadas y se niveló el terreno.
Sin embargo, los vecinos de Perú al 700 remarcaron que los arreglos no están bien hechos y la calle se inunda desde que se iniciaron las obras del barrio que se está construyendo a una cuadra del lugar.
“Desde que comenzaron a edificar esas viviendas, esta calle se inunda completamente cuando llueve, no podemos sacar los autos y ni hablar de una emergencia, la ambulancia no podría llegar”, comentó preocupada Mirta M. vecina del lugar.
A esto se suma un hecho aún más alarmante, los baches y cortadas que presenta el terreno hacen que aquellos vehículos de gran porte, como colectivos o camiones, al transitar por el lugar generen vibraciones en las casas que se traducen en fisuras tanto en la fachada como en el interior de las casas.
Luis P. vive en el sector y manifestó: “Hay que tener en cuenta que en ese barrio todavía no está viviendo nadie, cuando lo habiten los daños en esta calle van a ser mayores porque se va a incrementar el tránsito.”
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