El subsecretario de Control del municipio, Adrián Alveolite, aclaró que "la vocación de diálogo no puede ser un camino para no cumplir con las normas vigentes".
No obstante, el funcionario aclaró que "la vocación de diálogo no puede ser un camino para no cumplir con las normas vigentes".
La respuesta tiene que ver con un pedido formal de Carba en el sentido de "reabrir el diálogo" con la Municipalidad, para aflojar las tensiones creadas en el último tiempo a partir de los controles para que se respeten las normas sobre capacidad de ocupación de los boliches. Se sabe, especialmente desde el verano y en los fines de semana, la Municipalidad viene aplicando multas e incluso clausuras temporarias de locales a propietarios que trasgreden esas y otras exigencias consagradas en la ley provincial de nocturnidad y en ordenanzas.
Esa tensión abierta entre las partes llevaron a que, por ejemplo, los propietarios de bares y pub de Alem acudieran a la Justicia para impedir o atenuar esas sanciones, al tiempo que amenazaron con dejar sin efecto la conformidad que dieron oportunamente al proceso de traslado de boliches a la escollera Norte.
Ayer Alveolite, en nombre del Ejecutivo, recordó que la inspección permanente sobre la zona de Alem "se enmarca en una política de recuperar el sector de Playa Grande y que contemple la realización de actividades diurnas mejorando las condiciones de convivencia con los vecinos en un marco de tranquilidad y de respeto".
Añadió en un comunicado difundido anoche que "también es una política de esta gestión el traslado de la nocturnidad a la escollera Norte", como para despejar dudas acerca de la vigencia de ese proyecto.

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