El Concejo Deliberante determinará en su próxima sesión, que se desarrollará el jueves 12, la prohibición para fabricar, distribuir y vender juguetes bélicos en el partido por el daño que, según distintos estudios, provocarían en los niños.
El proyecto, impulsado por el jefe del bloque de Acción Marplatense, Diego Monti, ya tiene el aval de las dos comisiones internas a las que fue girado: las de Educación y Legislación, que lo aprobó ayer.
“En el texto de la propuesta se incluye la realización de una campaña de difusión tendiente a lograr en la población la toma de conciencia de lo nocivo que resultan para nuestros niños el uso de juguetes bélicos, misión que estará a cargo del Departamento Ejecutivo de nuestra Comuna”, adelantó Monti.
“Nos ocupamos de esta cuestión –añadió- porque sabemos la importancia que tienen los juguetes en el juego durante la etapa de la niñez. El juego es el lenguaje principal de los pequeños; es una actividad, además de placentera, necesaria para el desarrollo intelectual y afectivo del niño”.
Según indicó, por medio del juego los niños empiezan a comprender cómo funcionan las cosas, descubren que existen reglas de causalidad, de probabilidad y de conducta que deben aceptarse.
“Esta etapa trascendente de la vida puede verse seriamente afectada por la vinculación de los chicos con estos elementos, a través de los juegos agresivos o bélicos, toda vez que por medio de ellos se establecen relaciones a partir de aspectos violentos y de agresión hacia otro ser humano”, señaló.
“Estamos convencidos –agregó- de que los juguetes bélicos no contribuyen a lograr una educación basada en el respeto, la justicia y la paz, sino a una expresión incontrolada de la violencia y competencia entre los propios niños.
Según la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1959, el niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación.
Asegura además –así lo cita Monti en su proyecto- que la sociedad y las autoridades públicas deben esforzarse por promover el goce de este derecho.

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