El jefe del destacamento 1 de los bomberos voluntarios de Comodoro Rivadavia, José Ayamilla, confirmó ayer que el miércoles recibieron una intimación municipal por presuntos derroches de agua en el lavado de las mangueras utilizadas luego de los siniestros. La institución podría ser multada.
Dicha denuncia se enmarca en la emergencia que existe en el uso racional de agua potable en la ciudad, en la cual está en vigencia una ordenanza municipal. La normativa estipula los horarios en los cuales los ciudadanos o instituciones públicas o privadas pueden hacer uso del servicio para controlar justamente las pérdidas o derroches.
El destacamento que interviene en un vasto sector de la zona suroeste de Comodoro recibió el miércoles la intimación oficial donde se los notifica de los supuestos derroches.
En declaraciones a FM del Mar, el subsecretario de Ambiente de la Municipalidad Fabián Suárez, admitió ayer que “les pedimos (a los bomberos) que vean por qué tiene lugar el derroche. No lo tenemos identificado. Los mismos vecinos son los que nos llaman para denunciarlo”.
El funcionario agregó que “hay que evaluar el motivo y ver cómo se puede solucionar. Hay una ordenanza que nos obliga a actuar; primero hay que intimar y luego se puede multar (al usuario), pero la idea es trabajar para que efectivamente se minimicen los problemas con el agua potable”, sostuvo.
PROBLEMA LOGICO
El jefe del destacamento reconoció que se trata de un “problema lógico” de operatividad de la institución, donde los voluntarios una vez que regresan de un incendio deben lavar las mangas y herramientas utilizadas por una cuestión de saneamiento. Además, los elementos son muy costosos y necesitan ser cuidados.
Por cuestión de espacio, lo hacen sobre la vereda del cuartel y muchas veces el agua corre por la avenida Kennedy y desciende varios metros por calle Islas Leones. Justamente, un vecino de esa cuadra fue uno de los denunciantes de la situación involuntaria.
“Cuando nosotros llenamos los camiones de agua es normal que se rebalse porque pierden por decantación y se derrocha el agua. A su vez todos los materiales que se usan en los incendios se tienen que lavar”, justificó Ayamilla.
Aunque el predio del destacamento posee una rejilla dentro del patio interno y muchas veces es insuficiente el espacio físico para limpiar las mangueras, “lo tenemos que hacer en la calle”, apuntó el voluntario.
“Pedimos disculpas y veremos cómo podemos hacer esa tarea y que no ocurra en la calle”, añadió el jefe del cuartel del barrio Ceferino.
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