Pablo César Palacio es una figura difícil para los medios, en los que ha aparecido poco y nada a pesar del protagonismo que su figura cobró en los dos años de Erreca intendente. En una entrevista exclusiva con este diario, el saliente director de Asuntos Legales y ex director de Personal del simonerrequismo agradece haberse formado en la Comuna "como empleado y también como persona", pone de relieve que a pesar de los conflictos que enfrentó como jefe de personal, se va bien con todos, y anuncia que seguirá militando por la UCR y por Erreca, y que ahora podrá despuntar su otra pasión: la docencia.
Rápidamente fue designado director de personal, "y además hacía las veces de secretario de Gobierno, porque aunque no tenía ese cargo estaba muy cerca del intendente Simón. Ustedes lo habrán visto, hacía de todo un poco", asegura el saliente funcionario, al tiempo que complementa con una definición sobre su personalidad y sobre cómo encara cada cosa que hace: "a mí no me gusta pasar desapercibido en ningún lado, entonces me involucro en las cuestiones en forma constante".
Este perfil, remarca Palacio, le dio la posibilidad de "conocer el manejo de todas las áreas de la municipalidad: desde la planta de reciclado hasta la labor más compleja y técnica de la Contaduría".
Tiempo después de su convocatoria inicial, cuando Simón deja su cargo y le pasa la posta a Erreca, Palacio es designado director de Asuntos Legales en reemplazo de Jorge Eduardo Moroni, quien es su socio en un estudio jurídico privado. "Yo reconozco el desgaste que produjo que yo permaneciera tantos años a cargo de la Dirección de Personal, pero hoy tengo la satisfacción de poder ir a cualquier dependencia del municipio y ser recibido con un beso, con un abrazo, con un apretón de manos por parte de todos los empleados, con los cuales en muchas ocasiones no pudimos ponernos de acuerdo. Finalmente, eso es lo que uno se lleva de su trabajo".
"Lo importante es aprender a decir que no, aunque sea políticamente incorrecto"
¿Qué aprendiste en todos estos años?
-Muchas cosas, acá me he formado. Tengo treinta y seis años y entré con veintipico. Me he formado como empleado municipal y también como persona. Las relaciones interperso-nales que se viven acá son increíbles. Y sobre todo, cuando uno tiene un cargo ejecutivo son muchas más las veces en que uno tiene que decir que no, que aquellas en las que puede decir sí. Decir que sí es muy fácil, sobre todo cuando uno está administrando algo que no es propio. Lo importante es aprender a decir que no, aunque muchas veces eso no sea políticamente correcto. Me llevo también esa cuestión, ese aprendizaje.
Después del 10 de diciembre, continuarás con tu labor como abogado en tu estudio jurídico. ¿Proyectás algo más?
-Nunca dejé de ejercer la profesión, a pesar de que le he dedicado muchísimas horas de mi vida a la administración municipal. Ahora por supuesto tendré más tiempo de desempeñar mi profesión, de hacerlo con mayor dedicación. Pero también voy a explotar otra de mis grandes pasiones, que es la docencia. Soy docente en el ex Colegio Nacional desde hace más de diez años, tengo una sola cátedra y veré si existe la posibilidad de tomar más horas, porque dar clases es algo que me apasiona hacer.
También, seguiré formándome en otras actividades, soy una persona que no sabe estar quieta, que necesita ocuparse y formarse de manera constante. Por ejemplo, estoy estudiando Inglés desde hace cuatro años, y tengo ganas de estudiar alguna carrera más. Y por supuesto, seguiré trabajando en política. Yo he mamado el radicalismo desde muy chiquito, en mi familia. Soy militante radical desde que me vine a vivir a Bolívar, y lo seguiré haciendo, seguiré trabajando en política desde el lugar que me toque. Mantendré vínculos permanentes con los concejales de mi partido, y trabajaré para apoyar al candidato que sea. En este caso, a Erreca, que ha sido el depositario del cincuenta por ciento de los votos registrados en nuestra ciudad. Por supuesto que no abandonaremos a toda la gente que confió en nosotros.
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