Cinco municipios de la provincia están entre los 20 primeros del ranking del Iaraf, con un índice de 0,46 o más.
En los 20 primeros puestos -se relevaron cien municipios (64 por ciento de la población argentina total)- hay cinco cordobeses. Además de la ciudad capital aparecen Río Cuarto en séptimo lugar (0,71); San Francisco en el lugar 12 (0,59); Río Tercero está 15 (0,55) y Villa María en el vigésimo puesto (0,46). En el 21 está Alta Gracia con un puntaje del 0,46.
El estudio señala que para el conjunto de jurisdicciones, la variable con mayor grado de publicación es la normativa tributaria y la de menor porcentaje es la información relativa a la deuda pública. Específicamente, un 69 por ciento de los municipios relevados presenta algún tipo de información referida a las reglas impositivas, mientras que sólo un 18 por ciento publica datos de su pasivo.
El Índice de Visibilidad de la Información Fiscal (corregido por desagregación) promedio de todo el país está en torno al 0,28; esto implica que se publica alrededor del 30 por ciento de la información. El otro elemento destacado es que todas las comunas que integran el reporte tienen sitios Web.
La provincia con gobiernos locales más visibles, en promedio, es Tierra del Fuego, seguida por Catamarca y Córdoba. En el otro extremo, con sus principales municipios con tendencia a ser menos transparentes, son Misiones, San Juan y Corrientes.
En el reporte se relevaron 19 variables que se consideran importantes para evaluar la gestión de los gobiernos locales y que están relacionadas con presupuesto, ejecución presupuestaria, planta de personal, deuda pública, licitaciones, normativa tributaria, y Boletín Municipal.
En el caso de Córdoba Capital, los rubros con más información publicada son presupuesto y su ejecución, mientras que el que menos datos tiene es el de la deuda (directamente no hay nada) y el correspondiente a personal. Los otros municipios de la provincia tampoco transparentan ninguna información sobre su pasivo.
El informe del Iaraf destaca que la falta de transparencia observada “no responde a una actitud expresa por ocultar información, sino que simplemente responde al desconocimiento de los gobernantes y funcionarios acerca de las herramientas actuales existentes, y de lo importante que resulta esta temática”. En ese marco, plantea la necesidad de avanzar en la formación de la “cultura de la transparencia gubernamental” entre dirigentes, funcionarios estatales y ciudadanía en general.
Comentá la nota