La comuna capitalina procedió a la clausura de un supermercado situado en Hernandarias al 1900, por no tener en regla la habilitación municipal, problemas en las instalaciones eléctricas y en el área de panificación, y tener a la venta alimentos vencidos y no aptos para el consumo humano.
Allí se constató que desde hace un año y medio no cuenta con habilitación municipal, la que está vencida y no fue renovada, no tener los planos de obra habilitados, además de encontrarse materiales de construcción en la zona de elaboración de panificados, detectarse problemas en las instalaciones eléctricas con un inminente peligro para la seguridad, no poseer los elementos contra incendio reglamentarios, y además tener alimentos vencidos y no aptos para el consumo humano.
Se procedió a la colocación de las correspondientes fajas de clausura y decomiso de la mercadería mencionada, intimándose a la empresa propietaria a la regularización de los aspectos en infracción, para que pueda volver a la actividad en condiciones legales.
Comentá la nota