La Municipalidad analiza un aumento “gradual” del boleto

Consistiría en una sola ordenanza que contemple varios reajustes consecutivos con fecha de vigencia y vencimiento. Esto evitaría un “cospelazo” y haría más digerible la operación en el Concejo Deliberante.
Lo que a la administración de Daniel Giacomino le resulte difícil en 2010, le será casi imposible en 2011, un año electoral en el que varios de los que están sentados en una banca o tutelando a distancia la tarea legislativa, estarán directa o indirectamente aludidos en la competencia, algunos incluso con chances de llegar al sillón principal del Palacio 6 de Julio.

Hay retrasos crónicos difícil de resolver, como es el impuesto inmobiliario, con el que se paga el servicio de recolección de basura y barrido de calles. En 2009, hubo una revaluación inmobiliaria como no se hacía en décadas, para ya ha quedado atrás.

Sin embargo, en materia de desactualizaciones de costos, la tarifa del transporte urbano se destaca entre todas.

A contar del estudio de costos de setiembre que terminaron en diciembre pasado en un aumento del 33% (el cospel subió de $ 1,50 a $ 2,00), la inflación ya ha hecho estragos en la tarifa del transporte urbano. Tarifa que, bien oportuno es señalarlo, a los empresarios sólo les reporta $ 1,58 por boleto, realizadas las múltiples exacciones que contiene su estructura.

Deben computarse poscálculos de costos de setiembre, los

$ 1.400 pagados en tres cuotas de $ 466 del retroactivo enero y febrero por acuerdo en paritarias nacionales (Fatap-UTA), más los $ 700 no remunerativos para los 3.290 empleados del sistema, que comenzaron a regir en marzo, también a título del mismo convenio.

Es cierto que de esos $ 700 son financiados por la Secretaría de Transporte de la Nación, pero sólo parcialmente. Es que en Buenos Aires calculan 3 empleados por colectivo (el cálculo es más complejo porque se toma por “servicio”), y esto hace que la responsabilidad nacional termine siendo sobre el 75% del pago que origina ese no remunerativo. Las privadas están ligeramente excedidas en esa relación, y la Tamse mucho más.

A estas “novedades” en la estructura de costos en el servicio, se le ha sumado un aumento de 23 centavos del gasoil subsidiado que reciben también de la Nación (pasó de 70 a 93 centavos), sin contar que ese combustible no cubre el total del consumo, por lo que las empresas deben cargar la diferencia a precio de surtidor, que también creció.

Esquema gradual

Ante este escenario, en la Municipalidad se analiza minuciosamente la posibilidad de un aumento gradual en el costo del boleto. Esto es, en una misma ordenanza contemplar varios reajustes consecutivos con fecha de vigencia y vencimiento, para evitar un “cospelazo” y hacer más digerible la operación para el paladar negro de los concejales de todos los bloques, sin excepción.

El ejemplo que se tiene a mano es el incremento gradual que dio la Provincia para los interurbanos. Pero, claro, el gobierno provincial cuenta con la gran franquicia de resolver estos ajustes con un simple decreto.

Hay algo que deben tener muy en cuenta en el Concejo los “elegibles” e híper susceptibles de 2011: si algunos desfases no son corregidos por esta administración, los que vengan tendrán la doble opción de recibir un servicio en llamas o tener que debutar ellos con un tarifazo.

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