Delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en Oberá marcharon ayer desde la cantera municipal hacia la Casa de la Cultura, reclamando un aumento salarial de 200 pesos para los empleados municipales.
Disconformes con los 100 pesos de aumento no remunerativos, pidieron que se incorpore la nueva suma al básico. Primero con una marcha y luego protestando dentro de la Casa de la Cultura, pidieron ser recibidos por el intendente Ewaldo Rindfleisch, a quien tildaron de "no estar abierto al diálogo". "Estamos acá por culpa del intendente, hemos presentado varios pedidos de audiencia y no podemos hablar. Estamos cansados de hablar con Zanek porque no tiene poder de decisión. El intendente siempre dice que está abierto al diálogo y no es así", manifestó Víctor Paredes. Por su parte, el secretario general de la Municipalidad, Javier Zanek, solicitó que los delegados de ATE que tengan un "cambio de actitud" que permita continuar con las conversaciones. El funcionario explicó que financieramente el municipio está imposibilitado de incorporar 200 pesos al básico.
Comentá la nota