Mientras se preparan para un paro de actividades que podría incluir un escrache a la casa del jefe comunal del pueblo, aseguran que muchos de ellos ?no tienen para comer? y que este año no enviaron a sus hijos a la escuela.
?Todos nosotros somos empleados municipales piranenses y estamos profundamente indignados con el intendente Salinas que nos debe de todo, con lo que nos consideramos indigentes, porque con lo que podemos cobrar no llegamos al 10 de cada mes?, coincidieron.
?Nos debe el medio aguinaldo del año pasado, el que corresponde al segundo semestre; tampoco nos pagó la escolaridad; de la asignación de 200 pesos sólo vimos la mitad; acá no existe el piso de
1500 pesos; tampoco llegó la recategorización que el Gobierno provincial dio a los empelados de su órbita, del mismo modo que no hemos tenido ningún aumento salarial el año pasado, a diferencia de lo que hizo Gildo Insfrán con los que de él dependen directamente. Ni falta hace decir que el incremento que dio hace poco el gobernador nos llegará a nosotros?. Con la voz monocorde, y una nítida sensación de irritación y vergüenza el municipal que lanzó esta radiografía de la administración de Aníbal Salinas, aseguró que en sus casi 25 años de empleado ?jamás vivió nada parecido?.
Pero el drama instalado por este intendente que pasea su segunda mandato no termina acá. ?En el mes de diciembre despidió a 400 personas contratadas en agosto con fines electorales. Como pasa en cada elección, supuestamente estos despidos se hacían para poder pagar el aguinaldo del personal, pero hoy muchos fueron despedidos, entre ellos 40 jornalizados con cinco años de antigüedad. Lo hizo sin previo aviso, sin una justa razón, solo porque hay que ajustar. Según el intendente se trata de una orden del gobernador Gildo Insfran?, reveló el vocero del grupo.
?Si así son las cosas, entonces le preguntamos al gobernador: ¿por que seguimos siendo castigados los empleados municipales, cuando somos los que tenemos los más bajos sueldos de la provincia con un ingreso promedio de 1000 pesos?, interrogó, tras lo cual el resto lanzó un ensordecedor grito que sonó a rechazo a la supuesta orden de Insfran.
?Hoy los empleados municipales somos indigentes porque vivimos con sueldos situados por debajo de la línea de pobreza, mientras las autoridades siguen ajustando y creando una pelea entre pobres, donde participan el municipio y los concejales. Creemos que la discusión, señor gobernador tendría que ser más coparticipación a los municipalidades y sueldos dignos para los empleados municipales de la provincia?, plantearon.
?No estamos dispuestos a seguir aguantando esta situación; en realidad ya no podemos seguir viendo a nuestros hijos con hambre, sin poder enviarlos a la escuela. Estamos armando un paro general por tiempo indeterminado y vamos a ir a la casa de Aníbal a hacerle un escrache y mostrarle lo que nos parece su gestión, su soberbia, su ineptitud?, anticiparon.
FUNCIONARIO RICO, PUEBLO POBRE
Mientras las calles de Pirané se parecen más a la superficie lunar que a un pasaje público de cualquier pueblo terrestre, y la Comuna que dirige Aníbal Salinas mantiene un envidiable parque vial totalmente inactivo, está claro que existe un profundo malestar a punto de manifestarse públicamente con consecuencias desconocidas.
Salinas se pasea por Pirané, otros pueblos de la provincia y la propia capital provincial con una pomposa 4 x 4 y nada parece importarle lo que ocurre en su pueblo.
Hace pocos días compró poco más de una decena de costosos reproductores, valuado cada uno de ellos en 14.000 pesos. Entre sus bienes, pocos ignoran que es propietario de un hotel en Ibarreta con 20 habitaciones y que está siendo ampliado. De estos temas nos encargaremos en profundidad en una próxima edición.

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