Esperan que la situación cambie a partir del acceso al poder del intendente Daniel Capitanich. Los trabajadores fueron despedidos con la asunción de Fariello en 1999 y luego reincorporados por orden de la Justicia, pero sin que les dieran funciones.
Recordaron que la situación se inició el 18 de diciembre de 1999 cuando el entonces flamante intendente Fariello decidió dejar sin efecto los nombramientos de un grupo de empleados que habían sido pasados a planta en noviembre de ese mismo año por la administración del intendente José Alfredo Pedrini. A partir de ese momento comenzó un largo proceso judicial en el que se alternaron tiempos de suspensión sin goce de haberes y tiempos de trabajos pesados y maltratos sicológicos hasta que en noviembre del 2004, por una medida de la Justicia fueron reincorporados definitivamente.
Afirmaron que la reincorporación tuvo sus consecuencias. “Los hombres fueron asignados a trabajos pesados como cargar rollos o cargar 15.000 ladrillos en 2 horas entre 6 personas todos los días. Entre ellos se encontraba José Bransen, que había sido nombrado como empleado administrativo. Las mujeres fueron llevadas al edificio donde anteriormente funcionaba la municipalidad para cumplir horario desde las 6 a las 12.30 sin ninguna tarea asignada; sin agua y sin baño”.
A esto, agregaron que “Ramona Díaz, que actualmente se desempeña como secretaria administrativa de finanzas de los trabajadores municipales del Chaco y es congresal ante el Coema, se desempeñaba hacía 23 años como encargada de la oficina de tierras hasta que en agosto del 2009 la designan al corralón municipal para controlar la entrada y salida de mercaderías. Sin embargo le rindieron cuenta durante 2 semanas solamente, quedando a partir de ese momento cumpliendo horario sin hacer nada en una oficina carente de las mínimas comodidades de agua y baños”.
No terminaron ahí las sorpresas para Díaz, el 1º de noviembre de 2010 fueron asignadas a su cargo otras dos mujeres, Raquel Domínguez y María Rojas. Raquel Domínguez se encuentra próxima a cumplir 29 años de servicio, se desempeñaba como auxiliar de Contaduría. En las resoluciones municipales de Domínguez y Rojas no figuran tareas específicas y el único motivo que figura es el de reordenamiento municipal. El mismo motivo figura en la resolución de Díaz.
“Creemos que estos fueron mecanismos para torcer nuestras formas de pensar a través del miedo y como castigo ejemplificador para el resto de los ciudadanos que quisieran pensar distinto. Afortunadamente pudimos resistir y salir adelante junto a muchos”, comentaron.
Por ultimo manifestaron “su deseo de que estas cosas no ocurran nunca más en ninguna parte del mundo; esperan un verdadero cambio en la forma de hacer política como lo prometiera el actual intendente a partir del 10 de diciembre de este año; tienen la esperanza de ser reconocidos por su pueblo y sus autoridades dándole trabajos acordes a sus capacidades, experiencias y aptitudes para servir a su comunidad desde lo mejor de cada uno para colaborar en el crecimiento de Campo Largo”.

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