Esta semana será definitoria para determinar la recomposición salarial de los empleados comunales, en el marco de las mesas paritarias con las intendencias.
El comienzo el año político en la región está marcado por cuestiones puntuales determinadas desde fines del pasado período, que fueron contempladas a través de las últimas sesiones en los Deliberativos sobre la base de los cálculos de recursos monetarios presentados por los Ejecutivos, que se esperan gastar para este 2012. Precisamente, algunos de esos temas tienen que ver con la discusión paritaria municipal, instancia indispensable a través del cual los empleados comunales se sientan con las autoridades de cada distrito para procurar lograr una recomposición salarial que debería afectar al personal estable y contratado. Para muchos -según opinaron ante LA TERCERA-, el momento de discutir los alcances de la negociación es crucial para sellar la suerte del año en un gobierno local, ya que “la estructura a través de la cual se cimienta el verdadero poder de gestión de los intendentes es la labor del empleado comunal”.
Previa señal dada por el Gobierno nacional de negociar un 18 por ciento de aumento del sueldo -cifra considerada en las paritarias en general-, se sabe que ese número es recibido como insuficiente por los trabajadores agremiados. Atento a esto, en los municipios de la región ya hubo avisos por parte de los intendentes para concretar los acuerdos y en muchos de ellos ya se vienen realizando desde hace más de 14 días, pero a grandes rasgos, esta semana será definitoria, dependiendo de la decisión de cada intendente de alargar la discusión para los próximos meses, como ya varios planean hacerlo.
Si esto se concreta, la negociación se debería sellar -previo acuerdo circunstancial- en estos días para otorgar holgadez a las arcas municipales, poder recaudar y apuntalar el presupuesto para hacer frente la segunda mitad del año y no propiciar merma en las obras de gestión.
Por otra parte, según señalaron, en la mesa de discusión ya se manejan, para el incremento de los haberes, un refuerzo a un sueldo básico en un promedio del 20 por ciento, y es sabido también que para muchas administraciones, alcanzar esto será toda una complicación, por lo que a lo largo de esta semana se reanudarán los intentos de acuerdo con números que irán del 14 al 18 por ciento. Teniendo en cuenta que en la región existen sueldos iniciales por debajo de la línea de los 1.300 pesos, los porcentajes quizás no sean ampliamente significativos, por lo que también se renegocian en muchos casos los escalafones y la antigüedad, agregados a una serie de plus escalonados en negro que en algunas municipalidades ya son moneda corriente.
En este juego, los intendentes, aun con el auxilio de la Provincia, buscarán por todas las maneras evitar posibles focos de conflicto que signifiquen medidas de fuerzas innecesarias en el marco de un año no electoral en el que deberán hacerse fuerte de cara a las legislativas del 2013.
El clima de Avellaneda y un supuesto 62 por ciento
Al hablar de las relaciones entre los empleados municipales y las intendencias, el distrito de Avellaneda ya se convirtió en los últimos años en un clásico marcado por una relación tirante, donde el primer mandatario, Jorge Ferraresi, se desentendió, en reiteradas oportunidades, de Rubén “Cholito” García, titular del Sindicato de Trabajadores Municipales local (STMA). Pese a las reiteradas chicanas y denuncias publicas que hablaron de “falta de canales de dialogo” por parte del Ejecutivo, la semana pasada fue el propio García quien salió a decir que “hubo acuerdo”, y que se logró “un sinceramiento salarial”.
Fue en esta secuencia que desde el gremio afirmaron que “se alcanzó un incremento salarial de hasta el 62 por ciento”, aunque incluye bonificaciones según la categoría. Fue a través de un acuerdo rubricado entre Ferraresi y García que consta de 12 puntos entre los que se destacan -además del aumento que para la categoría más baja es superior al 80 por ciento-, la recuperación del 4 por ciento anual por antigüedad (que antes del acuerdo era del 1 por ciento) y el pase a planta permanente de 300 personas que se desempeñaban con la modalidad de contratados.
“Pasamos de un básico de 1.270 -pesos- para la categoría más baja, a un sueldo conformado (por el básico y otras bonificaciones) en el que nadie puede ganar menos de 2.300 pesos”, lo cual representa un incremento del 81,1 por ciento”, apuntó “Cholito” García. En este marco, los municipales firmaron “una bonificación retroactiva a partir de enero de 666 pesos, que ya se cobró, otra de 676 para febrero, y otra de 876 pesos en marzo”.
Por otra parte, desde la Asociación de Trabajadores Municipales de Avellaneda (ATMA), organismo gremial “paralelo” encabezado por Alejandra Ricart, apuntaron a este medio que “lo único que se logró firmar es un acta donde se comprometen a no molestar al intendente en este año”.
“Mas allá de las declaraciones rimbombantes, lo único que podríamos rescatar (como casi un logro) es la recuperación de la bonificación por antigüedad, que es en realidad poco clara y una exigua compensación en el salario, ya absorbida por la negada inflación que pone -nuevamente- a esos salarios mensuales con una triste duración quincenal.”
Según Ricart, las novedades en cuanto a la antigüedad no son tal, ya que “el 4 por ciento rige a partir del año que viene”. “Si el año que viene en enero cumplís 14 años de municipal en enero del 2014 recién te pagarán el 4 por ciento”.
“El acuerdo que hicieron -por el STMA- no es tal: dicen que se pasa a cobrar en septiembre 2.300 pesos que un mínimo vital y móvil, pero no hablan de descuentos, ya que el sueldo real sería de 1.700.” Como embestida, este gremio buscará esta semana concretar un encuentro buscando contrapropuestas con Ferraresi.
Lanús: contrapropuestas para esta semana
El titular del Sindicato de los Municipales de Lanús, Miguel Pedelhez, tuvo que reconocer que existen escasas perspectivas de que la gestión de Darío Díaz Pérez conceda un aumento pretendido de un 25 por ciento, ya que salió a comunicar a través de una red social: “Compañeros, la lucha está dura. Pero no vamos a bajar los brazos. Estamos entre un 15 y un 18 por ciento de aumento”. “Para nosotros no es suficiente”, aclaro el veterano gremialista dando a entender lo que será el tenor de discusión de esta semana. Justamente, las rondas de negociaciones se vienen dando desde hace ya 15 días, y la carga impulsada por Pedelhez se vería debilitada a no ser de una contrapropuesta ejecutiva por encima del 20.
“En la paritaria se discute exclusivamente lo salarial, pero mantenemos en la Junta de Calificaciones y Ascensos una serie de reivindicaciones postergadas que en cualquier momento pueden convertirse en hipótesis de conflicto”.
Lomas de Zamora: buena relación y a la expectativa
Un aumento promedio del 30 por ciento es lo que esperan recibir los miembros del Sindicato de Trabajadores Municipales de Lomas de Zamora (Stmlz), en sintonía con los logros obtenidos los años anteriores. Como entonces, también esperan que se blanqueen los ‘plus’ que fueron incorporados de manera escalonada en negro. Como es costumbre para el gremio que conduce Aldo Castro, marcaron la “predisposición” que aseguran que tiene el jefe comunal Martín Insaurralde para con ellos.
“Hace más de dos años que interpretamos esta cuestión de la recomposición salarial como un proceso. Tuvimos un componente de aumento del 25 o 24 por ciento, más los incrementos no remunerativos del año anterior que pasan al sueldo básico, con lo cual el promedio de aumento superaba el 30. Para este año queremos que sea igual. Va a ser una parte no remunerativa y otra no, pero después se incorpora al básico. Cuando el compañero Castro estuvo con el intendente lograron avanzar bastante”, le explicó a LA TERCERA Oscar Canteros, secretario de Finanzas del gremio.
No obstante, el colectivo se ubicó en sintonía con sus compañeros de toda la provincia para reclamar la convocatoria a paritarias y la incorporación a planta de trabajadores que se encuentran contratados.
Esteban Echeverría: el Ejecutivo ratificó el guiño a sus trabajadores
En Esteban Echeverría, el alcalde Fernando Gray, Rompido los moldes de la negociación salarias que se venían realizando desde que asumió y no sólo propició el diálogo con los dirigentes del Sindicato de Trabajadores Municipales locales (STMEE) sino que -tras el anuncio de aumento de la coparticipación provincial, en enero- anunció que estaba prevista la mejora de los haberes. El viernes último, el gremio confirmó que tras una reunión con Gray el compromiso es llegar a un aumento “considerable”, según calificó el propio alcalde.
En tanto, advirtieron que “el sueldo de los trabajadores comunales sufrirá un ajuste a causa del ‘blanqueo’ de varios puntos en los recibos de sueldo, por lo que (el Ejecutivo) analiza otorgar una bonificación por única vez de 200 pesos”. Además, aclararon que las horas extras que la comuna adeuda “no serán abonadas hasta tanto el mismo intendente no revise las listas” de prestadores, tal como se había adelantado. Con todo, según el STMEE el jefe comunal responsabilizo por la falta de pago a los funcionarios de cada área





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