Recibirán una suma fija de 600 pesos y el 18%. En el acta que suscribirán con las autoridades dejarán constancia que no renuncian al incremento del 30% que dio origen a la protesta
Sin embargo, desde el gremio dejaron en claro que tanto en el acta firmada al cabo de la asamblea, como en el acuerdo que suscriban con las autoridades municipales, dejan sentado que siguen pidiendo el 30% de aumento salarial
El secretario general del Sindicato de Trabajadores, Roberto Martínez Lastra, al brindar detalles de la resolución adoptada en la asamblea celebrada ayer a la tarde en la sede gremial de calle Yrigoyen, explicó que se pusieron a consideración de los asambleistas, tres propuestas.
Una de ellas era el incremento del 18% en febrero y el 20% en marzo; la segunda alternativa y que finalmente aprobó la asamblea era la de una suma fija de 600 pesos y el 18% para febrero y después el 20% en junio y la última alternativa era la de ir al paro de actividades, que estaba programado para la víspera y se había levantado por la asamblea.
Al ponerse a consideración las tres alternativas, por amplia mayoría los municipales aceptaron 600 pesos de suma fija más el incremento del 18% para este mes.
Martínez Lastra, no obstante dejó en claro que siguen pidiendo el 30%, porque lo resuelto está supeditado a lo que se de en el orden nacional en las paritarias o en la provincia de Buenos Aires.
Destacó el dirigente que casi 200 afiliados tomaron parte de las deliberaciones llevadas a cabo en la sede gremial.
Menos de diez afiliados se inclinaron por la primera moción, una decena lo hizo por el paro de actividades y la mayoría decidió aceptar 600 pesos de suma fija más el 18% de aumento para febrero.
Cabe mencionar que en la propuesta aceptada se deja constancia que no se declina el pedido del 30% y lo harán saber cuando se reunan con los funcionarios del Departamento Ejecutivo.
De esta manera se llega al final del inusual reclamo, iniciado hace 40 días y que generó tremendos malhumores en los representantes del Departamento Ejecutivo, incluido el jefe comunal Miguel Lunghi, quien ni bien reasumió la titularidad de la comuna tras sus vacaciones dejó en claro que no le gustaba nada la forma en que planteaban el pedido de incremento salarial.
Desde el vetusto Citröen con la imagen de “Juan Capilla”, en clara parodia al cantante español Julio Iglesias, pasando por las palmeras, la pileta de natación y hasta un inodoro, artículos de los más insólitos cambiaron radicalmente, valga la expresión, la fisonomía del Palacio Comunal y sus alrededores, que hoy volverá a recobrar su habituale escenografía.
Inclusive el dirigente gremial se comprometió a dejar bien limpia la zona para evitar que se generen reproches de los vecinos, a la vez que cuestionó a quienes se molestaron con la forma de llevar adelante el reclamo, porque en ningún momento se puso en riesgo la prestación de los servicios esenciales para los vecinos.

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