El municipio trabaja en un proyecto de reforma de la ordenanza que regula la noche cordobesa para facilitar el control. Los empresarios piden que se retrase el horario de cierre.
La subsecretaría de Convivencia y Seguridad Ciudadana tiene en carpeta un proyecto para reformar la ordenanza que regula la noche de Córdoba aprobada dos años atrás y que postula –entre otros aspectos– la prohibición toda actividad bailable y el consumo de alcohol luego de las cinco de la mañana.
Lo curioso del caso es que los bolicheros ya piden que esa reforma incluya un retraso en el horario de cierre, hasta las 6 de la mañana. Argumentan que eso contribuiría a la seguridad de sus clientes para volver a los domicilios. Además, algunos empresarios de la noche también propone que se sincerice la existencia de los actualmente prohibidos “afters hours”, habilitando un sector especial de la ciudad para su funcionamiento.
Así lo confirmó a Día a Día el director de Espectáculos Públicos del municipio, Gustavo Merletti, tras asegurar que lo que se busca es “perfeccionar la ordenanza”, para revertir algunos problemas de que dificultan su implementación. “fundamentalmente lo patético es la reglamentación, hay varias repeticiones y algunas incongruencias”, indicó el funcionario.
Se quedan cortos. De aprobarse la extensión en el horario, eso solo vendría a “blanquear” una realidad que existe hace varios meses. Y es que, desde mediados del año pasado “seguir de caravana” luego que el reloj marque las cinco de la mañana es cada vez más fácil en la ciudad.
Ocurre que, a la proliferación de “afters clandestinos” se suman las fiestas escondidas en hogares y discos –algunas renombradas– que siguen de jolgorio luego de la hora de cierre, incluso hasta el amanecer. No hay que ser un especialista de la noche para comprobarlo. Basta recorrer entre las 8 y 9 de la mañana la zona del Abasto, Nueva Córdoba, El Chateau o el Cerro toparse con jóvenes recién salidos de bailar. Y no sólo durante los fines de semana.
Desde la propia Municipalidad reconocen que aún hoy hay ciertas zonas en las que no se logra controlar el horario de cierre de discos y boliches. “Hasta hace un mes teníamos controlado un 70 por ciento de los locales. En unas semanas, cuando nos lleguen los nuevos móviles vamos a cubrir toda la ciudad”, estimó Merletti, tras aclarar que mientras tanto confían en que las discos se irán autorregulandosu propio horario de cierre y denunciando a sus colegas que no cumplan la normativa. “En Nueva Córdoba los empresarios llaman y cuentan cuando otro local se quedan hasta después de hora”, dice.
En materia de after hours, en tanto, Merletti es menos optimista. Y es que, aunque asegura que existe una decisión política para perseguir este tipo de locales, detrás de ellos “hay otros intereses”. “Los after son como los vendedores ambulantes: se pueden prohibir y regular, pero no erradicar”, disparó el funcionario y aseguró que sería necesario mayor apoyo policial para combatirlos.
“Lo que falta es control”. Miguel Siciliano es el único de los concejales que trabajó en el proyecto de la ordenanza que hoy regula la actividad nocturna y aún continúa trabajando como edil. Al ser consultado por sobre la posibilidad de “aggiornar” la normativa, se mostró en contra. Aunque eso implique “blanquear” ciertas costumbres que ya existen entre el público difíciles de controlar.
“En la gestión anterior el Concejo aprobó por unanimidad un horario para la actividad nocturna, y eso lo apoyó el ejecutivo. No creo que deba cambiarse. Quien regula la noche es el estado”, indicó el edil, tras asegurar que las reglas existen, pero no hay una política que la aplique. “Lo que falta en la ciudad es control”, indicó.
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