Por Martín DinataleSerá otra semana de festejos. Un clima de Mundial ya se palpita en la Casa Rosada y en el Congreso. Pero la política correrá esta semana por otras cuerdas. No serán precisamente las cuerdas de la pasión futbolera. Por el contrario: paros de camioneros, nuevas denuncias judiciales, una reunión con el presidente de Uruguay, las definiciones por el canje de la deuda, nuevos cortes de ruta en Gualeguaychú?
Cristina Kirchner y su par de Uruguay, José "Pepe" Mujica, se reunirán en la localidad oriental de Anchorena con la intención de relanzar las relaciones entre ambos países y poner bajo un paraguas el conflicto por Botnia. ¿Podrán lograrlo después de seis años de agresiones y de un fallo judicial mediante? Mujica ya adelantó que quiere superar el conflicto por las papeleras para que ambas naciones vuelvan al nivel de hermandad que históricamente las unió. ¿Harán lo mismo los Kirchner que alentaron en su momento los cortes de ruta y llevaron el conflicto a los tribunales internacionales por el fracaso del camino diplomático? Será difícil rencauzar las relaciones con los cortes de ruta de Gualeguaychú como telón de fondo. "No habrá temas de agenda que se puedan discutir por afuera de Botnia si permanecen los cortes", admitió un destacado funcionario de la Casa Rosada. Simple lógica: Uruguay reclama negociaciones por la navegabilidad de los ríos y por cuestiones de energía. Dos temas que atañen de manera directa a los entrerrianos que cortan las rutas.
Los polémicos y costosos viajes en avión privado del ministro de Planificación Julio De Vido amenazan con desatar una nueva tormenta judicial en el Gobierno. No sería descabellado que la oposición presente nuevas denuncias: Después de todo De Vido es uno de los funcionarios que más causas judiciales y amigos con procesamientos lo rodean. ¿Habrá explicaciones racionales de la Casa Rosada por el contrato de vuelos en un avión de 10 millones de dólares?
El Gobierno apuesta todo al cierre del canje de la deuda. Amado Boudou confía en una aceptación del 60% del canje. Buscará el aval decisivo de bonistas pequeños. ¿Festejará igual el gobierno si la aceptación de esa operación no resulta como esperaban?
Hay mucho para festejar. Los Kirchner ya ingresaron en la etapa de festejos. El Bicentenario fue la antesala. Ahora el Mundial. Es el plan "buena onda" como lo bautizó Néstor Kirchner en Tucumán. No es tiempo para preocupaciones. Hay un mes de Mundial por delante. Es también el Mundial de los Kirchner ¿Y después? Después se verá.





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