Miles de personas protestaron en la calle; hoy aprobarían el rescate
DUBLIN.- Un día antes de la prevista aprobación del rescate de hasta 130.000 millones de dólares por parte de la Unión Europea (UE) y el FMI, decenas de miles de irlandeses se manifestaron ayer en Dublín en contra del plan de ajuste draconiano que se le exige al gobierno, a cambio del salvataje.
El cortejo de unas 50.000 personas, según la policía, y de 150.000, según los sindicatos, salió de los muelles del río Liffey, con un grupo de gaiteros a la cabeza, hacia el correo central, lugar simbólico del centro de la ciudad, donde fue leída en 1916 la declaración de la independencia. Pese al frío intenso y a las nevadas intermitentes, la movilización fue importante, para un país de unos cuatro millones de habitantes.
Los manifestantes denunciaron en calma, pero con determinación, el plan del gobierno que debería someter al país a un régimen de austeridad severa, que supone bajas del salario mínimo, aumentos de impuestos y sensibles reducciones en la plantilla de empleados públicos.
Unos 700 policías y un helicóptero fueron movilizados para mantener el orden. Poco tiempo después del final de la principal manifestación, un centenar de personas, algunas pertenecientes al movimiento anarquista Workers Solidarity Movement, se agruparon ante el Parlamento irlandés y lanzaron botellas de cerveza y bolas de nieve a las fuerzas de policía. El grupo se dispersó sin provocar mayores incidentes. "Se trata de salvar a la gente, pero no a aquellos a cargo de los bancos", había lanzado poco tiempo antes, en un gigantesco podio levantado ante el correo, Jack O'Connor, presidente del Siptu, el principal sindicato irlandés.
La actriz Ruth McGabe, muy apreciada en la isla, leyó anteriormente la declaración de la independencia de 1916, ante los aplausos de la multitud, que denunció como una humillación el llamamiento a la ayuda de la UE y del FMI para solventar los problemas de la isla.
"Salvamos a los bancos, no a Irlanda. Son los bancos los que tendrían que sufrir. Dejémoslos caer", se quejó Marian Hamilton, una irlandesa de 57 años, que temía que su subsidio de minusválida se redujera y que fue a la manifestación con su nieto de siete años. Su hijo emigró a Australia para encontrar trabajo.
"Hay una vía más justa y mejor", se podía leer en una pancarta, en oposición al plan de austeridad destinado a sacar al país de su elevado endeudamiento.
Recortes
Las medidas de austeridad anunciadas el miércoles pasado prevén ahorrar 20.000 millones de dólares de aquí a 2014, mediante una reducción del gasto público y un aumento de impuestos.
Dentro de ese programa de rigor, los subsidios de desempleo y familiares serán reducidos, al igual que las jubilaciones de los funcionarios y el salario mínimo. Se prevé, asimismo, la supresión de 25.000 puestos de empleados públicos.
El plan tiene por objetivo llevar en 2014 al 3% el déficit público irlandés (tope máximo que preconiza la UE), que se espera que alcance al 32% del PBI este año, por los grandes desembolsos que realizó el Estado irlandés para evitar que los principales bancos del país, muy endeudados con el exterior, cayeran en bancarrota.
La iniciativa es presentada como la condición sine qua non del plan de ayuda que la UE y el FMI destinará a Irlanda para calmar a los mercados, que consideran que la crisis irlandesa puede extenderse a otros países con economías frágiles dentro de la eurozona como Portugal y España. Irlanda se transformaría así en el segundo país en recibir un rescate financiero de la UE después de Grecia.
El programa está casi listo. "Estamos cerca [...], pero el acuerdo todavía no se ha alcanzado", indicaron dos fuentes cercanas a las negociaciones en Bruselas. Los ministros de Economía de la UE se reunirán hoy en esa ciudad para aprobar el paquete.
Según la prensa, Dublín reembolsaría ese préstamo con una tasa del 6,7%, muy superior al 5,2% pedido a Grecia, lo que aumentará la ira de la población. "Pagamos más que los griegos", tituló el diario Irish Sun , mientras el Irish Independent la calificaba de "tasa de interés punitiva".
La irritación de la población contra el gobierno ya venía en aumento los últimos días, luego de que el primer ministro Brian Cowen afirmó que el país no necesitaba ningún rescate, y luego de verse forzado a ceder ante la UE y el FMI, lo que fue interpretado como una traición por muchos irlandeses. Tanto es así que algunos diputados oficialistas promueven una moción de censura para forzar la renuncia de Cowen, que, de todos modos, ya anticipó que convocará a elecciones anticipadas en enero.
Agencias AFP y Reuters
ZAPATERO PROMETE MAS REFORMAS
* MADRID (ANSA).- El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió ayer a los responsables de las 37 principales empresas del país acelerar las reformas estructurales de los sistemas de pensiones y financiero. Se trata de "llevarlas a la práctica con la máxima celeridad posible", dijo el mandatario, que organizó la reunión luego de una semana de especulaciones sobre si España necesitaba o no un rescate, como Irlanda y Grecia.

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