Una multitud festejó en la ciudad

Miles de personas participaron en el barrio El Progreso del desfile cívico-militar con el que se celebró los 200 años de la Revolución de Mayo, y que había sido postergado el martes por el mal tiempo.
Neuquén > Con los ecos aún resonando de los numerosos actos y festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo realizados en todo el país el pasado martes 25, miles de vecinos de esta ciudad se convocaron ayer en el barrio El Progreso para participar del desfile cívico-militar que había sido postergado por mal tiempo.

Desde temprano, las veredas de la calle Antártida Argentina entre Combate de San Lorenzo y Collón Cura se colmaron de niños, jóvenes, adultos y familias enteras para disfrutar de una verdadera fiesta patriótica bajo un cielo que por largos momentos lució a pleno sol.

A medida que se iban acercando al lugar donde se desarrollaría el festejo, los vecinos se acercaban a los cuatro puestos de chocolate caliente que se entregaba gratis.

Pasadas las 11.30 comenzó el acto encabezado por el intendente de la ciudad, Martín Farizano, y el gobernador de la provincia, Jorge Sapag, acompañados de funcionarios municipales y provinciales.

Luego del pase de revista a las tropas, se iniciaron los discursos en los que tanto el jefe comunal como el mandatario provincial se refirieron suscintamente a los hechos que culminaron en Mayo de 1810 y además resaltaron la necesidad de construir en la actualidad espacios de diálogo y consenso.

Por la participación

“Tenemos que felicitarnos que desde 1983 la Argentina está construyendo sus instituciones que permiten que los diferendos tengan mecanismos razonables y pacíficos de resolución. Pero todavía sigue instalado entre nosotros un importante germen de intolerancia”, manifestó Farizano al comienzo de su discurso. Y agregó “por eso estos doscientos años deberían ser la introducción a un período de transición en el cual el conjunto de los argentinos nos reunamos para pensar qué Argentina queremos para los próximos treinta, cincuenta o cien años”.

Precisó que el actual debate “no debe darse sobre las urgencias inmediatas sino desde las expectativas colectivas que nos permitan fijar políticas de Estado, que nos saquen de la pendularidad que ha vivido nuestro país en estos doscientos años”.

En otro tramo de su discurso, Farizano invitó a los neuquinos a “participar del proceso de construcción del plan estratégico de la ciudad de Neuquén y sus regiones, un ámbito en el cual las instituciones y las organizaciones civiles nos sentamos a discutir con afecto, en el marco del sentimiento de unidad que ha generado este Bicentenario, para que Neuquén sea la construcción colectiva del pueblo de Neuquén”.

Por último, expresó “es imprescindible construir ámbitos de participación directa que a la democracia representativa le agreguen la opinión permanente y actualizada de la población a través de sus organizaciones porque eso le da la fortaleza que necesita la democracia para construir un proyecto único que nos lleve a un país grande como el que soñamos y el que soñaron nuestros fundadores”.

Sociedad inclusiva

En su discurso, el gobernador Sapag hizo un llamado para reflexionar sobre los doscientos años de historia y rendir un homenaje a “los hombres y mujeres que en mayo fueron capaces de dar su vida, su libertad, su integridad física, la tranquilidad de sus familias y sus hogares para legarnos la república que todos hoy disfrutamos”. Seguidamente alentó a “tomar las banderas y los estandartes que supieron levantar hombres y mujeres que construyeron la nación, y que con compromiso, patriotismo y coraje seamos capaces de construir la sociedad inclusiva, democrática, republicana y progresista que sentó sus bases en la Revolución”.

Sapag planteó retomar los principios de los patriotas que llevaron adelante la revolución de 1810 y al mismo tiempo la necesidad de “comprometernos para construir la patria que necesitamos y que anhelamos y que tenemos que construir junto a otros países latinoamericanos”.

El gobernador finalizó citando al general Manuel Belgrano, y expresó que “para amar a la patria basta con ser habitante de un territorio, pero para ser patriota hay que amarla, respetarla y para esto hay que ser un buen ciudadano, garantizando todos los derechos, cumpliendo con todas las obligaciones”. “El grito de igualdad, de libertad y de fraternidad que fueron capaces de levantar en la Revolución de Mayo, llegan desde esas trincheras de gloria a nuestro presente para que nosotros las tomemos en nuestras manos y seamos capaces de construir una sociedad mejor, una sociedad progresista”, finalizó.

Desfile

Una bandera argentina de más de cien metros de largo llevada por los veteranos de la Guerra de Malvinas y numerosos vecinos abrió el desfile cívico-militar. El paso fue acompañado por un extendido y fuerte aplauso, como así también por el agitar de miles de banderas celestes y blancas.

Posteriormente transitaron por la calle Antártida Argentina, desde Combate San Lorenzo hasta Collón Cura, diversas instituciones y organizaciones de El Progreso como también de otros barrios de la ciudad.

Llevadas por coches antiguos, pasaron por el palco la Reina de la Ciudad de Neuquén y las princesas. También lo hicieron jardines de infantes, escuelas primarias y especiales, grupos de boy scouts, centros deportivos, diferentes áreas pertenecientes al municipio, la agrupación de pequeños granaderos, distintas congregaciones de la Iglesia, grupos de danzas árabes y folclóricas, integrantes del Rotary Club de Neuquén, asociaciones de ayuda y prevención contra las drogas, grupos de la Tercera Edad, soldados convocados y movilizados por la Guerra de Malvinas. fuerzas de seguridad, camiones de Cliba y de Defensa Civil, integrantes de la Colonia Rural Nueva Esperanza y los integrantes de "Un techo para mi país".

El cierre fue a puro baile protagonizado por una agrupación de danzas folklóricas de la ciudad.

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