Cayó su popularidad, golpeada por la inseguridad; el gobierno está convencido de que terminará con éxito
Así planteado, el desafío de Mujica es demasiado grande y complicado, pero tanto en el gobierno como entre los analistas de opinión pública existe la convicción de que se pueden superar las adversidades y cambiar el signo de su gestión.
El panorama es variado. La economía se frena: creció a un ritmo de 8,5% en 2010; 5,7%, en 2011, y en torno a 4% este año. El desempleo está bajo (6,7% de la PEA), el salario real aumentó al 4% anual y la inflación tiene presiones alcistas, pero está en un dígito (7,8%).
La pobreza descendió y los programas de asistencia a la indigencia siguen en pie, aunque al presidente le costó poner en marcha su Plan Juntos, de inserción social de pobres mediante un sistema basado en el voluntariado.
Mujica, por otro lado, parece enfrentado con todos, pero mantiene en el trato personal buenas relaciones con los suyos y con los adversarios. También tiene diálogo con los periodistas, aunque a veces se sale de sus casillas, y en los últimos días volvió a criticar a los dueños de canales de TV y a los dos mayores diarios locales.
El principal funcionario político del presidente, Diego Cánepa, dijo a LA NACION que, en la Casa de Gobierno, se comprende que este año sea de baja de aprobación, pero que trabajan para terminar el período con éxito.
"Yo no soy de los que creen que gobernar es no tener líos. No se puede generar cambios en el statu quosin producir situaciones de que grupos de presión de todos los ámbitos sientan disconformidad", dijo el funcionario de presidencia que coordina todos los asuntos del gabinete y es de extrema confianza de Mujica.
"La prioridad central es la misma que se viene cumpliendo: bajar la pobreza, erradicar la indigencia y mejorar la redistribución de la riqueza", dijo Cánepa.
"Llegamos al gobierno en 2004, recibimos un país con 39% de pobreza, y al final del primer gobierno de izquierda ese indicador estaba en 21,5% y ahora estamos en 13%", añadió.
El funcionario dijo que también se trabajará para mejorar la infraestructura del país, "lo que va a tener un impacto muy importante a partir de los próximos meses".
Ese impacto podría ayudar al presidente a revertir la progresiva caída de su popularidad.
LA GESTIÓN POLÍTICA
El politólogo Luis Eduardo González afirmó que "no hay un único factor" que explique la baja de aprobación a la gestión de Mujica, "sino que son varios". Entre ellos, está "la falta de soluciones visibles a temas que preocupan, como la seguridad y la educación, y también un desgaste político, porque la población no percibe un rumbo claro en el gobierno".
Para su consultora, Cifra, la aprobación de gestión que había comenzado, en 2009, en 66% y un año después estaba en 58%, bajó del 48% de diciembre al 40% de este invierno.
El director de la consultora Equipos, Ignacio Zuasnabar, dijo a LA NACION que "en este tiempo ya se ha disipado el efecto inicial de «luna de miel» y empiezan a ser más fuertes las expectativas sobre concreciones y logros", y que "la caída en el apoyo no se asocia con explicaciones económicas (porque sigue el crecimiento) ni a la preocupación por la inseguridad -que es más «estructural» que coyuntural-, sino que probablemente esté asociada a problemas de gestión política propiamente dichos".
Esta semana, Mujica dijo que se siente "liberado" de los compromisos de acuerdos políticos entre los partidos y que en los próximos días insistirá en la reforma de la enseñanza técnica para oficios, lo que considera imprescindible para apuntalar el crecimiento y para encauzar en planes laborales a adolescentes y jóvenes que no llegan a la universidad.
El proyecto de ley anterior sobre el mismo tema descansa en comisión del Poder Legislativo, porque los parlamentarios del oficialista Frente Amplio rechazaron el planteo de Mujica.
El deterioro de la seguridad pública es, desde fines de 2008, la principal preocupación de los uruguayos. Por eso, el presidente presentó en junio un plan de 15 medidas para la mejora de la seguridad. Pero la bancada oficialista del Frente Amplio rechazó el aumento de penas y los otros proyectos también enfrentan algunas variantes.
La oposición en cambio logró juntar las firmas necesarias para someter a plebiscito una enmienda constitucional que rebaja la edad a la que un adolescente es sometido al Código Penal. Anteayer, la Corte Electoral comunicó que ya se reunió la suficiente cantidad de firmas y habrá plebiscito.
En este contexto surgió también la propuesta de liberación y regulación estatal de la marihuana. Los legisladores frenteamplistas apoyan la legalización del autocultivo, pero no la estatización que promueve Mujica, con registro de consumidores y con internación compulsiva de adictos.
Todo ese debate interno también generó confusión en la gente y una enorme caída en la popularidad del presidente.
LOS DESAFÍOS DE MUJICA HASTA 2015
Cuatro factores pueden definir su presidencia
Opinión pública. El nivel de aprobación de su gestión cayó de 71% a mediados de 2010 a 39% en la actualidad. La seguridad y la educación son los dos rubros más cuestionados.
Oposición. Los partidos opositores obtuvieron suficientes firmas para un plebiscito que promueve bajar la edad de imputabilidad de los menores que incurren en delitos.
Oficialismo. Las fisuras en el Frente Amplio, que enfrentan a los seguidores de Mujica con los del vicepresidente, Danilo Astori, comenzaron a ahondarse.
Sindicatos. Las centrales sindicales cuestionan con huelgas los "graves problemas" en educación, buscan mejoras en las condiciones salariales y critican el deterioro en las condiciones de trabajo.

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