La auxiliar Gabriela Rodríguez declaró este miércoles y complicó a Luis Bonfanti, trabajador de la entidad financiera. Su pareja, el taxista Jorge Rodríguez, prefirió no hablar ante el juez. Más detalles del atraco.
Después del hecho delictivo, ocurrido el martes 7 a las 20, se estudió lo que registraron las cámaras de seguridad de la entidad financiera y
se llegó a la conclusión de que había cierta connivencia entre la pareja de asaltantes, bautizados como "Los Rodríguez", y el empleado
jerárquico.
Después de la confesión de la auxiliar separada de la fuerza, el juez le notificó a la pareja la acusación por los delitos de robo agravado y defraudación, esta última acusación porque el trío habría participado en la organización y la comisión del robo contra Cambio
Santiago. Bonfanti también se encuentra imputado en la causa pero seguirá en condición de libertad porque el sábado pagó una fianza de
200 mil pesos después de ser detenido.
Luego de la declaración indagatoria de Gabriela Rodríguez, los abogados solicitaron al juez la excarcelación de la pareja. El magistrado informó que el pedido "va a ser evaluado en las próximos horas" para luego definir si corresponde o no que sean liberados mientras se desarrolla el proceso en su contra. Fuentes judiciales señalaron que la mujer policía, quien fue separada de la fuerza por decisión del ministro de Seguridad, Carlos Aranda, declaró durante varias horas ante el magistrado y finalizó a las 16 de este miércoles.
Por ahora, explicó Peñasco, no será llevada a la cárcel sureña de mujeres y permanecerá encerrada en la Unidad Investigativa de San
Rafael. Además de reconocer que participó en el atraco –lo que ya estaba confirmado porque fue identificada por las cámaras de seguridad de la financiera–, la mujer vinculó a Bonfanti como miembro de la banda, quien por el momento "se encuentra acusado por los delitos de
defraudación por administración fraudulenta en concurso real con falsa denuncia", informó el juez Peñasco.
El empleado de la firma mantuvo su versión de que sufrió un robo. Durante la declaración, Rodríguez admitió que el hecho delictivo estaba planificado desde hacía varios días pero dijo que, para ella, se trató de una defraudación en complicidad con el trabajador y no de un robo.
Esto, sostuvieron fuentes judiciales, está vinculado a que la defraudación tiene una pena menor a la del robo agravado, señalaron las fuentes consultadas. Y agregó que se trató de un pacto entre las tres personas que se encuentran imputadas por el caso.
Por último, la mujer, quien trabaja en el Centro Estratégico de Operaciones de San Rafael, afirmó que lo planeado en un primer momento, después de dar el golpe, era fugarse con su novio hacia Chile, pero contó que sus intensiones se vieron frustradas cuando el caso tomó estado público. Explicó al juez que esa intención se cayó aún más cuando las fotografías de su rostro y el de su novio fueron difundidas por los medios de comunicación después de la aprobación del Ministerio de Seguridad. Ante esto, finalizó, decidieron fugarse a San Juan en un remís trucho, donde fueron detenidos el viernes a la mañana con parte del botín (poco más de 100 mil pesos, después de pasar por dos hoteles de la Ciudad de Mendoza).
El juez continuará en las próximas horas con la incorporación de pruebas y se espera que su amante, el taxista Jorge Rodríguez, de su
versión del hecho. Ayer, cuando le notificaron la acusación, prefirió no declarar.
Uno de los puntos más complicados de la investigación será determinar el monto total de lo sustraído, ya que el juez todavía no lo tiene
claro en el sumario judicial. Se sospecha que se robaron más de 300 mil pesos pero esto no ha sido confirmado aún por la firma que sufrió
la pérdida. Debido a esto, esperan la declaración de otros testigos y las pericias que desarrollarán contadores del Cuerpo Médico Forense.


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