La mujer baleada por su ex apuntó contra la justicia y la policía

La mujer baleada por su ex apuntó contra la justicia y la policía
Claudia Agüero, quien el pasado lunes recibió un disparo en la cabeza hecho por su propio ex esposo, Hugo Bazán, denunció que en los últimos tiempos ya había realizado diferentes denuncias y exposiciones ante estos dos organismos por hechos de violencia doméstica, “pero ninguno hizo nada”. “Volví a nacer”, apuntó luego la mujer que se recupera en el Hospital Enrique Vera Barros.
Claudia Graciela Agüero, la mujer agredida el lunes con un balazo en la sien propinado por su ex marido, Hugo Bazán, se recupera favorablemente en una sala común del Hospital “Enrique Vera Barros”. Por ello este martes, dijo que “si la justicia y la policía hubieran actuado a tiempo, esto no habría pasado”.

El hecho ocurrió en la jornada del lunes en la localidad de Chamical, cuando su ex pareja se acercó al lugar donde trabajaba Agüero y sin mediar palabra le disparó con un arma de fuego a la altura de su cabeza. Luego, Bazán intentó suicidarse, pero falló aunque también fue internado gravemente herido.

La víctima, al hablar, resaltó que “me encuentro mejor después de haber vuelto de la muerte, tengo otra oportunidad para vivir”. Ella tiene aún alojado en su cabeza el proyectil del arma con que fue agredida. La bala no afectó la masa encefálica y sólo habría provocado daños en parte de los órganos de la vista y del olfato, que aún no se sabe si podrían estar afectados de por vida.

“Hace 26 años que estaba con él y son muchísimas las denuncias que hice en la comisaría de Chamical. Una vez casi me reventó un ojo, me desfiguró el rostro y sólo lo detuvieron por cuatro horas. Tengo todas las denuncias en la Policía y en la Justicia, tengo informes del Hospital, incluso me vine a La Rioja por dos meses pero él me siguió acosando, golpeando y rogándome que vuelva por los chicos. Hace cuatro meses abandoné el hogar, y lo asenté en Tribunales para que quedara constancia de esta situación”, describió visiblemente afectada.

También contó que en una oportunidad, hace dos meses, le habló a su pareja para irse de la casa y dijo, “saqué mi ropa y mis documentos y me fui. En esos días él entró a la casa de mis padres con un cuchillo para atacarme, llamamos a la Policía, lo llevaron en un móvil y como es amigo de los agentes lo llevaron a su casa, no a la Comisaría”.

Con respecto a los hechos del día anterior, la mujer dijo que se había levantado a las 6 de la mañana para ir al trabajo donde se desempeñaba como cocinera, y que por una llamada de su agresor el día anterior, tenía miedo.

“A las 8 salgo, paso frente a la Comisaría y pensé que tendría que haber pedido a un policía que me acompañara. Cambié el recorrido porque sabía que él podía aparecer. Una cuadra antes de llegar a mi trabajo, subo la moto a la vereda, él se arrima desde atrás, saca el arma y me pega un tiro, sin decirme nada. En ningún momento perdí la conciencia, vi todo y sentí todo. Sentí un golpe y cuando ví sangre empecé a gritar, no me dolía. Él pegó la vuelta y se fue. Lo desconocí por la frialdad con que actuó”, resaltó la mujer.

Finalmente, Cristina Graciela Agüero destacó que “a veces uno tiene que entregar su vida para darles el gusto a esta gente enferma. No tengo miedo de él ni de volver a mi casa. Pero estoy segura que si la Justicia hubiera actuado a tiempo, esto se habría evitado”.

Por su parte, Camilo Argañaraz, director del Hospital “Enrique Vera Barros”, le informó a Télam que Agüero se encuentra estable en sala común, con una herida penetrante en la cabeza. El proyectil del arma le afectó la órbita derecha y se encuentra alojado en la órbita izquierda, con daño en los senos paranasales y en la órbita ocular.

“Por ahora la extracción de la bala es lo de menos, ya que los órganos son los prioritarios. Se le hizo un drenaje en la herida y los oftalmólogos evaluarán si puede mantener la visión o habrá que hacerle una cirugía por las lesiones óseas causadas. La evolución es lenta y habrá que esperar cómo quedan sus órganos nobles (ojo y nariz), aunque el pronóstico es muy bueno”, aseguró el galeno.

Por último y con respecto al estado de salud de Bazán, dijo que se encontraba en Terapia Intensiva, con custodia policial en el mismo nosocomio donde está internada su esposa, y con “uno de los proyectiles alojado en la cavidad craneal y el otro provocó una herida de entrada y salida. Bazán se encuentra estable, con tratamiento médico intensivo, y con trastornos neurológicos pero sin respirador artificial”.

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