WASHINGTON (EFE).- Un largo aplauso saludó anteanoche el beso que el presidente Barack Obama le dio a su esposa, Michelle, en el Verizon Center de Washington, mientras miraban un partido de básquet entre Estados Unidos y Brasil.
Obama quedó sorprendido al verse en la "Kiss Cam", un momento tradicional en los partidos, en donde las cámaras del estadio buscan parejas y éstas, al verse en la pantalla gigante, se besan.

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