El médico José Ariel Gómez, envió otra nota con pedido de publicación. Pide poner fin a la polémica y reclama a titular de la APA, Cristina Magnano, soluciones al problema del arsénico en el agua.
Lamento mucho que usted permanentemente desvie el tema central de nuestro planteamiento realizado como comunidad; no sabemos si para distraer a la sociedad o para intentar dejarnos en ridículo.
Nosotros solo pusimos en la nota entregada oportunamente a su organismo que solicitábamos ser incluidos en el “programa agua segura de la provincia del Chaco” porque considerábamos que estábamos ubicados geográficamente en una zona rica en arsénico y que por lo tanto suponíamos que nuestras aguas tenían dicho elemento.
Luego usted misma mandó a medir y comprobó que efectivamente había arsénico en nuestras aguas. Hasta ahí todo bien. Pero para sorpresa nuestra, usted se puso a discutir y a confundir los valores obtenidos sin darnos una solución concreta.
Pero ahora recién entiendo porque su medición dio justo 0,02 mg/l, claro. Porque si pondría otro valor mayor (seguramente es así) no tendría excusas para no dar una solución inmediata a nuestra problemática, pero a pesar de su maniobra le digo que se equivocó una vez más en su accionar, porque tomó un artículo equivocado que para nada es aplicable en mi localidad.
Señora, le explico: el artículo 985 (resolución MSYAS n° 209 del 07/03/94) es válido solo para la producción de aguas minerales de tipo natural, pero no es válido para los sistemas de aguas potables de suministro público y de uso domiciliario como corresponde para nuestro caso, que sí en cambio se rige por el artículo 982, donde dice claramente que el límite máximo para el arsénico es de 0,01 mg/l.
Le comento que la diferencia está en que la red de agua potable pública y domiciliaria se considera que es la que va a brindar a toda una comunidad agua apta para la alimentación y otros usos domésticos, de ahí que los límites en este caso sean más estrictos que para otros tipos de aguas.
¿Es mucho pedir ser incluido en un programa provincial para obtener agua segura y, así, evitar seguir tomando estas aguas no aptas para consumo público? ¿Tocamos algo oculto que era cuestión de estado?,
¡Queremos alguna explicación! Porque no entendemos nada, y mucho menos su empeño permanente por desmentirnos y evadir permanentemente su responsabilidad como funcionaria, que como lo que es, jamás llamó para hablar, para preguntar, para informarse, conmigo o con alguien de la comisión interinstitucional.
Desde mi punto de vista, tiene muy poca solidaridad hacia nuestra población, creo que no nos merecemos este maltrato. Usted es nuestra funcionaria, nosotros le pagamos su sueldo, por lo contrario debería felicitarnos por ocuparnos nosotros mismos de querer mejorar nuestra calidad de vida.
No quiero polemizar más con usted porque desviamos la problemática central. Aquí lo importante es que se comprobó que en mi localidad hay arsénico, y en base a esos datos reales deberíamos sentarnos con los vecinos a ver qué podemos hacer por ellos, y eso lamentablemente ni usted ni yo lo estamos haciendo en estos momentos.
Le recuerdo que nuestra red actual de agua pública y domiciliaria no está controlada por la APA ni por Sameep. Es manejado por la municipalidad de Los Frentones, no se llevan a cabo las limpiezas periódicas del depósito que deberían realizarse cada 6 meses, ni siquiera se realiza un sistema de cloración, no hay monitoreo de las aguas, no capacitan al personal a cargo, el agua se distribuye directamente desde una perforación y sin tratamiento previo, a pesar de esto usted sigue sosteniendo que “en Río Muerto está todo bien”.
La verdad es que cada día entiendo menos; nosotros solo queremos que venga a Río Muerto y nos explique por qué está todo bien, y si es así, entonces pondremos una fábrica de agua mineral natural, damos mano de obra a esta pobre gente, y todos felices y contentos.
Dr. José Ariel Gómez
DNI °22117956
Río Muerto
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