El actual vicegobernador de Río Negro, Carlos Peralta, sostuvo que “en los momentos trágicos que nos tocó vivir, fue importante la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que ante la muerte del gobernador Carlos Soria, recomendó que se respetara la institucionalidad”.
Al cumplirse un mes de su fallecimiento, expresó que "fue decisivo el rol del senador nacional Miguel Pichetto, y además el Frente para la Victoria (FpV) demostró la responsabilidad de sus dirigentes, que en apenas 72 horas pudimos recomponer a pleno el funcionamiento del Estado”. Así lo sostuvo en diálogo con la agencia Télam, en una nota de Carlos Espinoza.
Peralta recordó “el profundo dolor en lo personal y la gran preocupación en lo institucional” que lo embargaban desde el 1 de enero, ante la trágica desaparición “del compañero Gringo Soria, amigo y conductor, con quien me inicié en la política hace más de 25 años”.
Sostuvo que "la situación se recompuso en orden, con el pleno respaldo a Alberto Weretilneck" y "la ratificación de que no había que cambiar el rumbo.
Afirmó que “Cristina tuvo el gesto valioso de enviar el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y al ministro del Interior, Florencio Randazzo, para que nos acompañaran en la sesión donde juró Weretilneck y me tocó asumir en su reemplazo”.
El dirigente opinó que “una vez superado el mal trance empezamos a realizar las acciones que el ‘Gringo’ nos había marcado con claridad durante toda la campaña y en los 21 días que estuvo al frente de la gobernación”.
Finalmente sostuvo que "el mejor homenaje que podemos hacerle es seguir trabajando para incorporar definitivamente a Río Negro en el gran proyecto nacional que encabeza nuestra compañera Cristina Fernández”






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