Muerte de una mujer en la Asistencia: marchan para "que no pase nunca más"

El caso está siendo investigado por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y el Poder Judicial. Hoy se cumple un mes del fallecimiento en la Asistencia Pública de “Lucho” Luciani.

Hoy a la tarde se realizará una marcha para pedir justicia por Agustín “Lucho” Luciani, un ex policía de 49 años que murió en la Asistencia Pública por un infarto el pasado 16 de abril y que según sus familiares no recibió la atención adecuada de los profesionales médicos.

“Cuando confiamos y ponemos nuestras vidas en manos de personas que dicen ser profesionales de la salud; lo único que les interesa es lo que cobran dejando a los pobres pacientes que son los que sufren las consecuencias. Por eso le pido a Dios que los ilumine, los ampare y los guíe a cumplir con el juramento que hicieron al recibirse de doctores”, puso en su muro de Facebook Ruth Furst, esposa de Luciani.

La mujer cuestionó la actuación de los médicos, remarcando la disconformidad con el médico Ramos Herrera, que demoró en sumarse a la emergencia. El hecho ocurrió el 16 de abril a la madrugada. Furst realizó la denuncia ante la Justicia Penal y la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.

“Convoco a todas aquellas personas que de una u otra manera hayan sufrido una falta o mala atención en salud; a juntarnos a una marcha PACÍFICA el día Miércoles 16 de Mayo a las 17:15 HS donde elevaremos una oración para que todos los profesionales de la salud no sufran en carne propia los padecimientos que nos afectan a varios ciudadanos”, dijo Furst.

La concentración está convocada en la plaza San Martín frente a la iglesia catedral. “A las 17:30 saldremos caminando a la Asistencia Pública por la calle Gil, por la vereda sin entorpecer el orden público. Donde oraremos por el perdón de ellos, y que al despertar su mente esté lúcida y predispuestos a brindar una buena atención y no para dormir en las guardias”, aseguró.

El caso

Agustín Luciani ingresó durante la madrugada del 16 de abril a la Asistencia Pública. “Llegó a las dos menos cuarto a la Asistencia. Entré por Gil en contramano, tocando bocina con mi marido. Yo decía que era el corazón porque tenía un dolor en el pecho, una puntada”, dijo su esposa.

“La enfermera me dice que me tranquilice, que ya me van a atender. Le golpean la puerta, (el doctor Roberto) De Martini nos atiende. Se acomodó el pelo, estaba durmiendo. A la guardia De Martini la tomó a las 12. Y a las dos menos cuarto estaba durmiendo”, se quejó la mujer.

Después, el médico le hizo las preguntas de rutina, sobre las comidas, lo que hizo las últimas horas y la medicación. “A partir de ese momento, entre las dos menos cuarto y hasta las dos y media, cuando mi marido fallece, fueron todos gritos ensordecedores de ’me ahogo, me ahogo, no doy más’. ’No aguanto más’, ’me viene otra vez’, decía porque él tuvo varios preinfartos. Así que él gritaba ’ahí me viene otra vez’... el doctor le decía quedate quieto, vos colaborá”, relató Furst.

“Cuando mi esposo decía me ahogo, me ahogo, le decía (el médico) te parece que te ahogás, pero no te ahogás”, recordó la mujer sobre esos angustiantes momentos.

“Para mí fueron horas... Y siempre uno de seguridad montando guardia al lado mío para que no entrara al consultorio, porque escuchaba esos gritos”, dijo.

“A las 2:28 sale la enfermera de adentro del consultorio, mal, gritando. El de seguridad se acerca y le pregunta ’¿qué pasó?’. Y la enfermera dice: ’No, nada... siempre lo mismo, siempre más de lo mismo, es la segunda vez que lo llamo y te pregunta quién es, quién no es, que para qué lo querés, qué pasó... primero tenés que darle un informe y después recién baja. Siempre -aclaró Ruth Furst- al médico Ramos Herrera”, explicó.

“Y este médico, que venía bajando, escucha las últimas palabras de la enfermera. Y bueno ingresa adentro, ahí me di cuenta que algo grave había porque veo a mi marido en la camilla, con los brazos colgando, violeta, violeta, estaba”, declaró Furst. Dijo que su esposo tuvo un preinfarto y después un aneurisma cardiovascular: “Se le reventó el corazón”, dijo.

“Ramos Herrera con la cabeza dijo que ya estaba”, explicó Furst sobre el desenlace de la emergencia.

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