El domingo pasado un empleado comunal de San Hilario, de 29 años falleció tras caer -tres días antes- de una de las camionetas del Intendente.
El hecho ocurrió en San Hilario, localidad ubicada en el departamento Formosa, a 55 km de es esta ciudad capital, allí ya no llega el sistema de salud implementada por el Dr Décima para quién hoy "la prioridad es la educación".
EL MISMO DIA EN QUE EL VOCERO DEL GOBIERNO
MENTIA EN EL COLORADO
La denuncia la efectuó un primo del joven trabajador fallecido, al programa "Algo esta pasando" que por Radio Uno conduce el periodista Fernando López, el mismo día que el ministro secretario general del PEP, Rodrigo Vera, en representación del PEP aseguró que "se puede ver en todos los rincones de la provincia políticas sociales y sanitarias que garantizan un línea de vida, debajo de la cual no debe vivir ningún formoseño".
Esta mentira la lanzó el flamante funcionario que reemplazó en sus funciones al ascendido Antonio Ferreira y que evidentemente desconoce la dramática situación por la que atraviesan las mayorías de las localidades de la provincia, que desde hace varios meses no cuentan con asistencia medica ni ambulancias, pero si con "hermosos y modernos" edificios vacíos de médicos y medicamentos.
Justamente la lamentable muerte de Martín se produjo entre otras causas, por que él no pudo contar "con las políticas sociales y sanitarias que le garantice un línea de vida, debajo de la cual no debe vivir ningún formoseño", como declamo falazmente el Ministro Vera.
Con un hermoso edificio pero sin médicos, sin asistencia, sin ambulancia, ni remedios, Martín no tuvo oportunidad de salvar su vida por la cual lucho tres días y tampoco pudo tener una sepultura digna porque el IASEP no tenía registrados sus aportes.
EL VIA CRUSIS DE MARTIN
El viernes Martín se cayó de una de las camionetas del presidente de la Comisión de Fomento Salvador Figueredo a unos 4 kilómetros de San Hilario, y fue llevado erróneamente a esa localidad donde sabían que -desde hace meses- no tienen médico permanente, ni ambulancia.
En la moderna sala la atendió una enfermera que nada pudo hacer y al darse cuenta de la gravedad de las heridas no les quedó otra que llamar ambulancias, horas después llegó la de Gran Guardia que en la ruta realizó el traslado a una ambulancia del SIPEC enviada de Formosa.
Luego de siete horas del accidente, sin recibir ninguna atención previa, pasada la medianoche ingreso al Hospital Central desde donde fue trasladado al Hospital de Alta Complejidad donde falleció el domingo.
Pero allí no terminó el sufrimiento familiar, cuando fueron al ISEP a tramitar el sepelio, donde supuestamente estaba afiliado -según los descuentos religiosos que de su recibo de sueldo de empelado planta permanente de la comuna le efectuaban mensualmente- se encontraron con la sorpresa que Martín no existía en los registros de la Obra Social de los Empleados Públicos, y tuvieron que mendigar un cajón en Acción Social y de la caridad de un particular para trasladar el cuerpo de vuelta a San Hilario, donde la localidad estaba de fiesta con carreras cuadreras y campeonatos de futbol, de los cuales ya no pudo disfrutar Martín. DECIMA LO HIZO.
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