El cuerpo de la niña de 11 años que había desaparecido hace 9 días y fue hallada muerta ayer en un descampado no sufrió violencia sexual y la muerte se debió a asfixia mecánica por sofocación según los primeros datos de la autopsia; los padres, compañeritos y vecinos velan sus restos desde ayer a la mañana.
Desde esta mañana los restos de Candela son velados. Los padres, acompañados de los compañeritos y docentes de la escuela de su hija, vecinos y allegados, se encontraban esta mañana en la sala donde eran velados los restos.
El padre de la niña, Alfredo Rodríguez –que está detenido desde hace un año y medio en el penal de Magdalena- obtuvo un permiso especial para salir y fue trasladado en primer término a la morgue judicial de Morón donde además tuvo que ampliar su declaración testimonial.
De allí, fue trasladado en un móvil del Servicio Penitenciario Bonaerense a la casa velatoria. Minutos después llegó al lugar Carola Labrador, la mamá de la nena.
El velatorio se realizaba desde las 6 en la calle Vergara 3341, en la localidad de Villa Tesei, partido bonaerense de Hurlingham, luego de que el cuerpo fuera llevado a las 4, según informaron a DyN fuentes de la casa de sepelios.
A las 14 está previsto el traslado al Cementerio Parque Municipal de Hurlingham, donde serán inhumados los restos.
Los primeros datos de la autopsia realizada en la morgue de Morón indicaron que la causa de muerte es "la asfixia mecánica por sofocación”. El dato fue ampliado en la mañana de este jueves, por el fiscal de la causa Federico Nieva Woodgatee, quien aseguró que la niña fue asesinada por “fractura de cuello y asfixia".
Los datos que trascendieron indican que Candela no sufrió violencia sexual y que la muerte ocurrió entre la noche del lunes y la mañana del martes pasado.
Además, Nieva Woodgatee no descartó que la familia de la nena haya ocultado información a los investigadores a raíz del llamado telefónico que se difundió tan sólo unas horas después del macabro hallazgo en el que se alertaba que a Candela no la iban a ver nunca más si no aparecía un dinero.
Mientras sospechan del entorno familiar, en horas de la mañana de este jueves se allanó un locutorio desde donde se habrían hecho las llamadas extorsivas a la familia. El local está ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. En el lugar hay cámaras de seguridad, por lo que los investigadores esperan poder ubicar a los autores.
También, se está trabajando en una casa ubicada en el partido de Hurlingham y a 10 cuadras de la familia de Candela Rodríguez.
Por otra parte, en horas de la madrugada de este jueves, se realizó un procedimiento policial, en el que participaron efectivos del grupo Halcón, en la propia casa de la familia y no se conoce hasta el momento información oficial acerca del objetivo del mismo.

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