Un operario del área de energía de la empresa provincial de Servicios Públicos pereció electrocutado en la localidad de Hipólito Yrigoyen, ubicada en el noroeste del territorio santacruceño. La víctima fatal fue identificada como Alejandro Llancao, de 29 años, padre de tres hijos de corta edad, a quienes sus allegados llamaban “Caloli”.
El lamentable hecho se produjo alrededor de las 15 del viernes en una subestación transformadora que alimenta una bomba de agua, ubicada a unos dos kilómetros del perímetro urbano de esta población de aproximadamente 400 habitantes, situada a unos 150 kilómetros al sur de Los Antiguos.
Ante consultas formuladas por Diario Patagónico, el subcomisario Jorge Matus, jefe de la comisaría de la pequeña localidad, dijo que de acuerdo a los informes recabados por esa dependencia, Llancao había concurrido a la subestación junto con otros dos operarios de la empresa provincial para reparar un fusible.
FULMINANTE DESCARGA
En base a relatos de sus compañeros, la víctima recibió la fulminante descarga de un arco de 13.500 voltios cuando intentó acercar su brazo izquierdo hacia el elemento que debía ser reemplazado.
El trabajador era oriundo de Perito Moreno y allegados al mismo manifestaron a este medio que Servicios Públicos no solo no proveía capacitación al personal sino que tampoco entregaba indumentaria de protección, a tal punto que el occiso muchas veces trabajaba sin guantes y con zapatillas. Además, al momento de producirse el trágico hecho el puesto sanitario de Hipólito Yrigoyen no disponía de una ambulancia.
Sin embargo, el subcomisario Matus señaló que él mismo había visto el cuerpo sin vida de Llancao, asegurando que en estas circunstancias tenía guantes, calzaba borceguíes y vestía un overol.
El oficial de policía admitió que en esos momentos no había una ambulancia a disposición ya que la misma se encontraba derivando a un paciente, por el cual el médico de la localidad lo llevó hasta el puesto sanitario en su propio auto y procuró reanimarlo con técnicas de RCP, pero sus esfuerzos fueron en vano.
En el hecho se dio intervención al juzgado de instrucción de Las Heras, a cargo de Eduardo Quelín, quien luego de las formalidades legales, autorizó la entrega del cuerpo a los familiares de la víctima para que el mismo pudiera ser inhumado ayer en el cementerio de Perito Moreno.
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