Se presentó un proyecto de ordenanza de parte del concejal Pedro Giménez, Partido de Acción Chubutense, (PACH) para detectar a quien le corresponde efectivamente tener un “estacionamiento reservado”, en qué horarios y bajo qué circunstancias.
Hace algunos días El Diario publicó un informe sobre la cantidad de automóviles que circulan en la ciudad generando problemas de tránsito, no sólo en las horas picos, sino también al momento de estacionar el vehículo, particularmente en el casco céntrico. Según las cifras oficiales vertidas por el municipio de Puerto Madryn, alrededor de 35 mil autos se encuentran registrados. Aunque, debería agregársele a esta cifra otros tantos que provienen de otras ciudades y provincias.
Es decir, cualquier vecino de la ciudad conoce la virulencia característica en las arterias urbanas y los conductores saben cuan difícil es encontrar un sitio donde dejar el coche.
Esto se debe, en parte, al “mal desempeño de la gestión anterior de Tránsito (sic) que otorgó estacionamientos reservados”, aseguró Roberto Toranzo del PACH. Es por eso que desde ese partido se impulsa un proyecto de ordenanza que intenta reglamentar la concesión de los estacionamientos.
En parte esta medida repercute en el cotidiano de los vecinos, aunque también beneficiaría a los turistas, mejorando la situación en la ciudad.
Actualmente, hay comercios como peluquerías, pancherías, e incluso colegios que infringen ciertas leyes o “el sentido común”. Por ejemplo, algunos centros de belleza tienen un área pintada de amarillo. “Esto no debería ser así, puesto que no existe un motivo valedero para que ese comercio tenga un espacio liberado”.
La reserva de espacios para el estacionamiento debiera ser destinado a quienes realmente necesitan de un lugar seguro donde dejar el vehículo, por ejemplo, una clínica, un colegio, una farmacia o un medio de comunicación. En el caso del establecimiento sanitario, o la prensa, es determinante contar con un móvil presto para asistir a una víctima o un acontecimiento, según el asunto. En cambio, el espacio otorgado a la farmacia no sería para que el dueño de la misma deje el auto, sino para quien necesite un medicamento con urgencia “no estacione en doble fila” y pueda rápidamente solucionar su inconveniente.
La conciencia cívica
Si bien el estado municipal debe revisar las normativas anteriores para evitar que se produzcan atascos, es imprescindible que los vecinos tengan una conciencia generosa y no intenten acaparar un trozo de vereda para colocar su propio coche. “Hay una conocidísima panchería que tiene un sector pintado de amarillo, y ¿para que lo necesita?”, se preguntó Toranzo.
Algo parecido sucede con algunos colegios que han pintado prácticamente toda la manzana con la franja amarilla. Es decir, han realizado un abuso del servicio, pero ni siquiera los vecinos respetan la disposición y algunos no tienen ningún tapujo de dejar el auto bajo el cartel de “prohibido estacionar”.
A quien está dirigido
Si bien una vez que se entrega el permiso cada uno debe hacerse cargo de la instalación y el mantenimiento de los respectivos carteles indicadores y el correspondiente pintado del cordón cuneta, la ordenanza prioriza a las Oficinas de Organismos Públicos; las instituciones bancarias para operaciones de carga y descarga de valores en horario de atención al público; Transporte Público de Pasajeros; instituciones que presten servicios de urgencias médicas; instituciones de enseñanza para el estacionamiento de vehículos destinado al transporte de escolares para ascenso y descenso de alumnos sólo en día y horarios de clase; hoteles; cines, teatros y casinos, sólo en el horario de funcionamiento.
Precios
De tener curso la ordenanza propuesta por el PACH, los precios variarían según la carga horaria destinada a la reserva del estacionamiento. De esta manera, una clínica, la cual funciona 24 horas al día, pagaría aproximadamente 850 pesos. Un teatro o un casino que utilice 6 horas, 450 pesos. En consecuencia, 4 horas al día significarían 200 pesos al año.
Recordemos que sólo podrán hacer uso de las reservas del espacio de estacionamiento los vehículos que estén directamente afectados al servicio del titular de las mismas y para las funciones específicas del caso.
Sin embargo, Toranzo dejó en claro que el éxito de la ordenanza radica en el estricto control que deben hacer las autoridades competentes al ejercer el poder de policía, esto es el municipio y la Dirección de Tránsito dado que “no le pueden dar el lugar a cualquiera”.
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