"A muchos dirigentes les llegó la meta final, mientras que para nosotros constituye el principio de algo"

"La promesa a los chillarenses de una declaración

de autonomía, indudablemente pegó positivamente"

Así lo consideró el precandidato a Intendente por una de las listas de la UCR, la "Verde" N° 137 que perdió la interna de la UDESO frente a Agustín Carús, aludiendo a que fueron en mayor medida los sufragios de la vecina localidad los que inclinaron la balanza en favor de Agustín Carús. En una nota exclusiva con este diario realizó un pormenorizado recorrido por los comicios del pasado 14 de agosto. Planteó su desacuerdo con el acuerdo Alfonsín - De Narváez y afirmó que en los próximos días, resolverán la postura a adoptar con vistas a las elecciones del 23 de octubre. "Hablaremos con los sectores que integraron la lista y con los candidatos que quedaron en condiciones de integrar la de UDESO para decidir lo que haremos".

"En lo personal, y con el grupo que hemos conformado en la Unión Cívica Radical, hicimos un balance bastante satisfactorio del resultado de las primarias, estamos muy contentos, creemos que el resultado ha sido bueno pese a no haber podido ganar la interna del UDESO", comenzó su diálogo con este diario Leandro Prat, quien fuera precandidato a Intendente representando a la UCR en el marco de la Alianza Unión para del Desarrollo Social (UDESO), de la que también participaban Agustín Carús y Juan Sáenz, este último también representando al radicalismo.

En una nota concedida a EL TIEMPO, la primera luego de las primarias en las que resultó vencido por poco más de 100 votos por el candidato ungido por Francisco de Narváez en el marco del acuerdo de cúpulas que selló con el radical Ricardo Alfonsín, Prat habló de lo que costó poder poner la lista 137 "Verde" en la grilla de largada, debido a los obstáculos que se presentaron a la hora de convalidar la lista que encabezaba.

Consideró que los candidatos del Frente para la Victoria se vieron favorecidos por el "arrastre" de votos de Cristina Fernández de Kirchner, que la falta de acuerdo con Juan Sáenz fue "funcional" al triunfo de Agustín Carús.

Dijo estar conforme por el resultado alcanzado por su lista y que la elección de Carús "fue mala", lo que se vio el domingo de la elección cuando fueron a saludar al "bunker" de Carús y "se notaba que había más una actitud de derrota que de triunfo".

Admitió conversaciones en el seno partidario para ver los pasos a seguir y que hubo "algún contacto" con gente del vencedor de la interna de la UDESO. Sobre la conveniencia o no del pacto Alfonsín - De Narváez consideró que "el resultado habla a las claras".

- ¿Qué lectura hace del resultado electoral del 14 de agosto?

- Ganamos en Azul pese al poco tiempo que hicimos campaña -aproximadamente 25 días- y perdimos por el resultado adverso, fundamentalmente en Chillar. A esto hay que sumarle que tuvimos un promedio de dos votos impugnados por mesa porque el votante me votaba a mí pero no cortaba la parte de la boleta que postulaba a Agustín Carús.

También tuvimos dificultades que nos obligaron a ir con boleta corta. Cuando todos estaban en campaña nosotros estuvimos casi 40 días peleando para ver si podíamos presentar o no nuestra lista.

Las otras dos listas del UDESO que participaban arrancaban apoyados en los votos de elecciones anteriores y convencidos de que la lista de Carús estaba en los 8.000 votos y la de Juan Sáenz andaba por los 4.500, mientras que nosotros movimos de cero, por eso, aunque no triunfamos estamos conformes con el resultado final.

- ¿Las diferencias con el sector de Juan Sáenz fueron tan insalvables como para no poder ir juntos a la interna?

- Para nosotros fue fundamental en todo momento que el radicalismo tuviera una propuesta unificada de cara a la interna. Entendíamos que ir separados era ser funcional a la lista que encabezaba Carús y era dividir el voto radical, lo que haría muy difícil el triunfo de cualquiera de las dos listas. Por eso el grupo nuestro hizo todos los esfuerzos y lo concretamos en parte porque en un momento hubo tres sectores que pugnaban por la interna y el nuestro junto con el Movimiento Ateneo Raúl Alfonsín (M.A.R.A.) pudimos llegar a un entendimiento y armar una lista consensuada. Con Sáenz hicimos también todos los intentos, pero seguramente ellos entendían que aún con dos listas se podía ganar una interna y no aceptaron lo que nosotros proponíamos. Sin entrar en detalles porque esto ya pertenece al pasado, solamente digo que si había una integración, debía ser total y debía abarcar a todos los sectores del radicalismo. Esto no pudo ser, seguramente se pensó que la lista nuestra no iba a ser aprobada.

- "Cuál fue la razón por la que la lista suya anduviera tan "a las vueltas" antes de ser validada?

- No culpo a nadie ni busco responsables en ningún sector, pero indudablemente hubo presentaciones que hicieron los otros dos sectores para que la lista nuestra se desaprobara en dos oportunidades y luego merced a una constante prédica y una serie de viajes y presentaciones judiciales y políticas pudimos revertir algo que para nosotros era totalmente inadmisible. Seguramente esa situación dada por la forma en que yo había encarado la postura en mi rol de presidente del Comité Radical de cuestionar la actitud que se había tenido en querer imponer un solo candidato, obviamente eso iba a posibilitar que mi lista no fuera aprobada; y en ese sentido iba a quedar una sola lista radical y en esa circunstancia todos los votos iban a ir para esa lista.

Nosotros hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance y finalmente pudimos entrar en la interna.

- ¿Cómo califica el resultado electoral alcanzado por la otra lista de la UDESO, encabezada por Agustín Carús?

- Creo que fue mala. Me da la sensación que lo primero que hubo fue una mala lectura de la realidad; quizá pensaron que los ocho mil o nueve mil votos que sacaron en las legislativas del 2009 y que se iban a repetir porque era la misma elección, en la misma circunstancia y con los mismos actores, pero, sin dudas todo fue una mala lectura de la realidad. No entendieron que esta no era una elección legislativa, que no estaba el conflicto de la 125, que la presencia de Francisco de Narváez no garantizaba ningún arrastre excepcional o extraordinario, como ocurrió en 2009, y tampoco tuvieron en cuenta el arrastre oficialista.

El domingo de la elección, cuando aceptamos que los números, por poquito, no nos daban, fuimos a la otra sede partidaria (la de Carús) y las caras eran largas y se notaba que había más una actitud de derrota que de triunfo. Lo mismo pasó con la lista de Juan Sáenz, donde se pararon en los votos que lograron en 2009, sin entender que eran votos radicales y que al haber dos ofertas del mismo partido podían ir a uno u otro sector.

Eso para mí fueron errores estratégicos en cuanto a la mirada que se hizo, pretendiendo extrapolar una elección a otra, sin darse cuenta que ninguna elección es igual a otra.

- ¿Pensó que la interna de la UDESO se definiría con los votos de Chillar y Cacharí?

- Nos faltó tiempo, aunque fuimos en un par de oportunidades a las dos localidades. Sabíamos que el no tener representantes de Chillar o Cacharí era una falencia y, por otro lado, hay una cuestión atendible: yo no ocupo ningún cargo público mientras que otros candidatos si, y eso les da una presencia en las localidades mayor que la que podemos tener nosotros desde un partido político. Seguramente, la promesa a los chillarenses de una declaración de autonomía, indudablemente pegó positivamente y ahí se generó una diferencia.

- ¿Cómo sigue la historia hasta octubre?

- De acá a octubre debemos ver si se produce una integración entre quienes vencieron en la interna de UDESO y quienes tenemos posibilidades de entrar. Solamente la lista nuestra, la Verde, es la que logró entrar, la Blanca de Sáenz ni siquiera alcanzó el mínimo. Entonces hay que ver como se da la negociación.

- ¿Hay negociaciones?

- Las conversaciones se han dado dentro del seno partidario entre la gente del radicalismo que forma parte de esta lista y también hemos tenido alguna conversación con algún dirigente perteneciente a la lista de Carús, para ver si se hace una integración y de qué manera.

- ¿Qué opina de los votos conseguidos por el Frente Amplio Progresista?

- Para mí estaba dentro de lo previsto, había que tener en cuenta que en las últimas dos elecciones un sector del radicalismo que en las últimas dos elecciones acompañó a Omar Duclós y su gente, en esta oportunidad iba a devolverle el voto al radicalismo al encontrar una propuesta válida del radicalismo como encontró. A eso hay que sumarle que Carlos Vignau no participaba de una compulsa interna con lo que las expectativas de participación de la gente son menores.

- ¿No cree que algunos de esos votos han "jugado" en alguna otra interna?

- Puede ser, es muy probable. Esa era la idea de las primarias, aunque se desvirtuó por completo, pero justamente, cuando en el 2009 se modificó la ley de primarias cuando perdió el kirchnerismo en las legislativas del 218 de junio. La idea era esa: que cualquiera podía participar de cualquier primaria. De todos modos, la elección que hizo Vignau estaba dentro de lo previsible, al menos en nuestros cálculos.

- ¿Y qué piensa de los votos que consiguieron las dos listas del Frente para la Victoria?

- En primer lugar, hicieron una elección excelente y hay que felicitarlos, pero la lectura que yo hago tiene que ver con un voto "arrastre" descomunal de la Presidenta de la Nación. Cuando se abrían los sobres para contar los votos salían las boletas celestes enteras, lo que significa que el voto de Cristina de Kirchner incidió positivamente en las dos listas.

Son situaciones parecidas a lo que pasó en 2007 y también en 2009, aunque en este caso con otros partidos. Acá hubo un arrastre de Cristina y también del gobernador Scioli que benefició a los candidatos en el ámbito local.

- Es un poco la contracara de lo que pasó con ustedes.

- Exactamente. Nosotros no teníamos a nadie arriba tan solo para sumar un voto. En el caso de José Inza y Hernán Bertellys, ellos se vieron altamente beneficiados por un voto cautivo del kirchnerismo, lo que estaba bastante dentro de los pronósticos, seguramente un poco más de lo que se pensaba porque había una idea del 40 por ciento.

- ¿Cómo cree que reaccionarán los afiliados radicales en caso de que se dé la integración con Carús?

- Es prematuro responder esta pregunta. Por ahora nosotros estamos escuchando al afiliado, a la gente que nos acompañó. Estamos analizando todo y el camino a seguir será el que el afiliado marque. El dirigente debe ser inteligente y debe saber escuchar e interpretar a la gente que lo acompaña. Debemos ser cautos en el análisis de lo que la gente pide.

- ¿Se fijaron plazos para una decisión?

- Entiendo que el 3 de septiembre vence el plazo para la integración de listas, así que en el transcurso de la semana que viene se debe resolver el tema. Hablaremos con los sectores que integraron la lista y con los candidatos que quedaron en condiciones de integrar la de UDESO para decidir lo que haremos.

- A la luz de los resultados ¿cómo califica el acuerdo Alfonsín - De Narváez?

- Nosotros emitimos opinión en un par de oportunidades, primero lo hizo el Comité radical de manera unánime en su momento y luego esa opinión se llevó a la reunión de la Séptima Sección Electoral y también el veredicto fue en el mismo sentido. Nosotros pensábamos que los acuerdos programáticos debían ser con aquellos que veníamos trabajando hasta el momento y que inclusive nos unían por un antecedente común y formas de pensar la política en forma similar; después acatamos lo que decidió la Convención provincial que, más allá de la opinión que teníamos, convalidó el acuerdo y hubo que ubicarse dentro de ese esquema en la medida en que se pretendía seguir ocupando un espacio como Unión Cívica Radical.

El resultado habla a las claras de lo que pasó. Indudablemente ha sido un error. Quizá no se supo explicar o no se supo interpretar. Quizá se leyó mal, pero fue un error: ni los votos del radicalismo ayudaron a De Narváez en la provincia, ni los votos del peronismo lo ayudaron a Alfonsín en la nación. Mirando la elección del 14 de agosto tenemos el veredicto.

- ¿Cómo imagina, ya no el 23, sino el 24 de octubre en Azul?

- No me gusta hacer futurología, creo que las cosas todavía pueden cambiar. Si bien hubo un marcado triunfo de la lista de José Inza, se trató de una primaria y quizá esos votos en octubre salgan para otro lado. De todos modos pienso que lo que resulte será lo que elija la ciudadanía, la gente y eso estará bien. De todos modos creo que habrá que esperar al 24 de octubre para ver qué es lo que pasa y cómo se vuelca la ciudadanía por los candidatos con posibilidades.

Una de las cosas que me dejó tranquilo después del 14 de agosto fue que si fuimos excluidos de la posibilidad de participar en octubre como candidatos fue porque lo decidió la gente en una urna. Como hombre del radicalismo me siento orgulloso de que me hayan ganado de esa manera. Nosotros no podíamos tolerar que se nos sacara de la elección en una mesa, entre un político y un empresario; es decir: se perdió la batalla donde había que perderla, en las urnas.

Creo que el 23 o el 24 de octubre habrá que aceptar el veredicto de la gente, con las particularidades que tiene cada elección. En Azul, desde el '83 hasta ahora los intendentes llegaron al poder por el arrastre de los candidatos nacionales, pasó con Rubén De Paula, Juan Barberena y Omar Duclós. En el caso de De Paula y Duclós, ellos revalidaron luego en elecciones subsiguientes, pero llegaron de la mano de un aluvión de votos, cosa que estaba muy lejos la lista que me tocó encabezar, pues no solamente no había aluvión, sino que tampoco tenía de quien "agarrarme".

- ¿Piensa que para octubre se darán algunos acuerdos por conveniencia más que programáticos?

- Esto es lo que habilita la ley. Entiendo que el primer análisis que se debe hacer es que fue un error haber hecho esta ley que terminó costándole al Estado millones sin ningún sentido, porque solamente hubo elecciones que definieron candidatos en el plano municipal, y solamente en algunas provincias, por lo que creo que no tuvo ningún sentido.

- Teniendo en cuenta el resultado de las primarias ¿Cuál es el margen de negociación en el orden local?

- Con respecto al radicalismo no creo que deba entrar en negociación con ninguna fuerza. Entiendo que tanto Carús como Vignau tendrán que replantear sus estrategias de cara al 23 de octubre. En la inteligencia de lo que hagan, en lo coherente que sea su accionar se verá el 23 de octubre si pueden revertir el resultado de la primaria o no. Lo mismo pasa con el Frente para la Victoria en local, porque a veces la soberbia obnubila y eso puede incidir en el resultado. De todas formas, ellos son quienes deben ver los pasos a seguir, nosotros formulamos una propuesta con un grupo de gente que trabajó, teníamos una expectativa y no pasamos la interna.

Quienes hoy tienen que encarar los proyectos tendrán que conversarlo con su gente y deberán buscar las alternativas que mejor consideren para revertir la situación y poder captar los votos que no captaron en las primarias. Tampoco debemos olvidar que hay casi 4.000 votos en blanco y que hay candidatos que han sacado mil y pico votos y que quizá desistan de presentarse en octubre, los que quedarán disponibles para cualquiera de los candidatos.

Si me hubiera tocado a mí, ya estaríamos evaluando la estrategia que deberíamos utilizar para encarar este proceso, pero los otros son quienes deben resolver a quién ubican como adversario a vencer, que creo que hoy es José Inza.

- ¿Puede haber polarización en octubre?

- Es muy probable, ha pasado casi siempre en las elecciones ejecutivas. Habrá que ver en los próximos días qué acciones tienen los dos candidatos que quedaron en segundo y tercer lugar para ver si alguno de ellos "pica en punta" y polariza con quien ganó y qué le pasa al que no. No obstante, los que tienen que evaluar las estrategias para ver cómo encaran la campaña son los candidatos. Ellos deberán decidir los pasos a seguir.

- ¿Imaginó ver una elección a nivel local sin participación radical?

- La gente el 23 de octubre irá a votar y no encontrará una oferta radical. Esto es así, y no sé qué van a hacer ese día al no encontrar una propuesta radical. También digo que todo lo que hicimos nosotros desde la presidencia del Comité de la UCR que me tocó ejercer, con todo el grupo de gente fue pelear para que la posibilidad se dé, pero ahora es una realidad. No estamos.

- ¿Cuál es su mensaje para cerrar la nota?

- Un reconocimiento a todos los que colaboraron con esta propuesta, con mucha pasión, con dedicación, con militancia, con ganas, sin tener ningún aparato ni estructura provincial, municipal; todo lo hicimos de buena fe, dejando de lado nuestros trabajos, familia, amigos y se lo dedicamos a la campaña. Pensamos que se trata de un punto de partida de algo que puede ser importante en cuanto a construcción política.

A muchos dirigentes les llegó la meta final, mientras que para nosotros constituye el principio de algo.

Además hago llegar mi agradecimiento a todos aquellos que el 14 de agosto creyeron en mi proyecto y en la gente que me acompañó y me dieron su voto, creyendo en mí y en mi gente

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