Muchos autos, poco combustible

Muchos autos, poco combustible
Neuquén se convirtió en el tercer distrito del país con mayor incremento en el parque automotor en los últimos ocho años. Entre enero de 2003 y junio de 2011 se patentaron casi 86 mil vehículos. El boom de ventas empujado por la carrera contra la inflación y el acceso al crédito no creció a igual ritmo que la producción de combustibles. Las filas, el malhumor y los números fríos.
Desde 2003 a esta parte, la provincia fue la tercera con el mayor incremento de vehículos patentados del país. El ranking lo encabeza Santa Cruz (88% en el período), le sigue Jujuy (64%) y luego se ubica Neuquén con el 61,56%. En la provincia hay un auto cada 2,4 personas, según los datos de la Dirección Nacional de Propiedad del Automotor, completados con los de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Esto la ubica entre las 10 con más cantidad de rodados per cápita. En total, 225 mil vehículos están registrados en el territorio. De ellos, se calcula que el 70% circula día a día por las calles.

Boom automotor

Nada parece indicar que el boom automotor vaya a frenarse en los próximos años. En el primer semestre de 2011 se patentaron en Neuquén 8.411 autos y camiones cero kilómetro. El número representa un incremento del 31% con respecto al mismo semestre del año anterior según ACARA. Algo similar ocurre con las motos: entre enero y junio se vendieron 3.321 rodados, un 27% más que en 2010.

La carrera para ganarle a la inflación explica buena parte de ese incremento. Este año también florecieron los créditos bancarios y de las concesionarias, que incluyen bonificaciones. La financiación a tasa fija y con cuotas accesibles tornan atractivas este tipo de inversiones, sobre todo para la clase media. “La gente tiene un ahorro que no le alcanza para invertir en un negocio o en una casa, entonces lo gasta en un auto”, graficó el gerente de una empresa capitalina. La sensación de que el dinero pierde valor con las horas apuntala el consumo.

También repuntó la venta de camionetas y autos para la renovación de flota de las empresas de servicios, muchas de las cuales ya sienten la mayor actividad del sector petrolero. El Estado completa el combo, con una compra moderada pero persistente de unidades cero kilómetro.

Humor y colas

Pocas veces en la historia el humor de los argentinos estuvo tan sujeto a los vaivenes de un producto como ocurre en los últimos tiempos con los combustibles. Ni el desabastecimiento de alimentos durante el paro de las entidades rurales en 2008 generó tanto descontento como la falta de naftas. En las largas filas de las estaciones de servicio los automovilistas expurgan su malestar. Ya nadie se sorprende si 10, 15 ó 20 autos esperan para llegar a los surtidores, incluso en plena madrugada.

Las explicaciones nunca triunfan frente al malhumor social. Menos cuando detrás de cada argumento afloran intereses empresariales y políticos. Se podría a esta altura atesorar una larga colección de causas de amplio espectro ideológico: excesiva o poca regulación del mercado, altos impuestos, baja rentabilidad, inversiones inexistentes, esquirlas de la privatización, concentración, aumento de la demanda, psicosis mediática, especulación, etc.

Sin embargo, la falta de combustible parte de una base inexorable: mientras que el parque automotor creció exponencialmente, y con el consumo de combustible, la capacidad de refinación de las destilerías se mantiene igual que hace 15 años. Neuquén es, en este panorama, un gran botón de muestra.

Los expendedores de combustible no dudan de que el incremento exponencial del parque automotor también explica buena parte de la situación de desabastecimiento actual. El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Neuquén y Río Negro (Cecnrn), Adolfo Grittini, resaltó el incremento en la demanda de nafta y gasoil, y dijo que parte del mismo obedece por estos días a la mayor actividad petrolera. “Dentro del parque automotor hay que contar a las flotas de camionetas de las petroleras y a los camiones de transporte, que también cargan en estaciones de servicio”, aseguró el empresario.

Grittini señaló que los autos cero kilómetro avanzaron en tecnología y consumen menos combustible, pero aún así no logran abastecer la demanda. “Se ha ido buscando tecnología con menos cantidad de cilindros, pero para nosotros la situación es la misma: el aumento en cantidad es mayor al ahorro que podría representar la renovación de vehículos”, determinó.

El titular de la cámara también reseñó que la situación es particularmente grave en el interior provincial donde disminuyó la cantidad de estaciones de servicios. “Con el poco volumen que venden diariamente, es imposible sostener el negocio, sobre todo para aquellas que no tienen bandera”, aseguró. La menor cantidad de bocas de expendio junto a la mayor demanda de combustible se traduce en las largas filas.

Grittini también apunto contra las refinerías. Dijo que si bien creció el mercado automotor, las empresas están enviando menos combustible a las bocas de expendio 2

Menos producción

Esta vez, el INDEC sí acompañó el “sentir popular”. El organismo nacional publicó hace una semana el adelanto de su Estimador Mensual Industrial, donde la refinación de petróleo demuestra una caída del 5,3% interanual. Entre mayo y junio, sin embargo, la producción se incrementó un 2,8%.

La industria de la refinación trabaja desde hace varios años al tope de sus posibilidades. El uso de la capacidad instalada ronda el 83% de promedio en el último año según el INDEC.

Además, la capacidad de producción es la misma que hace 15 años atrás, lo que demuestra la ausencia de inversión en el sector. Las refinerías más grandes del país, cuya producción se vuelca en gran parte al mercado interno, producen en conjunto 99.800 m3/día. De ellos 4.000 corresponden a la destilería que YPF posee en Plaza Huincul.

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