Cristina Kirchner evitó precisar si irá al Mundial en caso de que la selección llegue a la final
Y ayer, una vez más, sorteó las definiciones sobre la cuestión, con más cautela que en el debate por la deuda.
De hecho, cuando llegó la pregunta del caso ("¿Irá a Sudáfrica para ver a la selección?"), se puso de pie y, con el aire fingido de una madre sufriente a la hora del reto a sus hijos, se despidió de los periodistas con el consabido "¡Ay, chicos!". Y con eso dejó la duda instalada.
Todo ocurrió entre miradas de nerviosismo entre sus colaboradores. Para entonces, la Presidenta seguía hablando de su cruce con el presidente francés Nicolas Sarkozy, y ya eran las 14.45 en esta ciudad (las 15.45 en nuestro país). Y el partido del seleccionado nacional contra el combinado mexicano llevaba ya quince minutos de empezado. Más de un gesto pareció insinuar un mensaje tan silencioso como desesperado: "¡Basta! ¡No le pregunten más, que nos lo estamos perdiendo!", exclamaban a su alrededor.
Otros optaron por la estrategia de la huida. De hecho, mientras Cristina hablaba con los periodistas en uno de los salones del hotel Westin de esta ciudad, buena parte de sus colaboradores estaba ya en otra sala, frente a un televisor y con toda la parafernalia de camisetas y bufandas con los colores celeste y blanco.
Y, a diferencia de lo que ocurrió a lo largo del día, cuando llegó la hora de la conferencia de prensa, los ministros de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, y de Economía, Amado Boudou, la dejaron absolutamente sola. Nadie quiso confirmar si estaban en alguna reunión bilateral o frente a un televisor de grandes dimensiones. Pero las apuestas estuvieron cantadas.
Pero sin que en ningún momento se lo mencionara de forma expresa, el partido de ayer entre el seleccionado nacional y el mexicano sobrevoló toda la conversación.
"No entiendo por qué están tan apurados hoy", ironizó la jefa del Estado, al comenzar la charla con la prensa, en alusión al hecho de que el encuentro estaba por comenzar casi al mismo tiempo en que ella iniciaba su conversación con los enviados especiales a la cumbre.
No hubo información oficial sobre lo que hizo la Presidenta a la hora del partido, pero las suposiciones fueron coincidentes. Celeste y blanca, la ansiedad del encuentro deportivo lo había invadido absolutamente todo.
La cumbre del G-20 también jugó sus paradojas. Para la habitual "foto de familia" del encuentro, a la Presidenta le tocó posar justo al lado del mexicano Felipe Calderón. Por entonces, faltaban tres horas para que sus respectivas selecciones se enfrentaran en el partido.
Casualidad o simple azar, no se vio que Cristina cruzara palabra con el líder azteca. En cambio, optó por girar la cabeza hacia atrás e intercambiar algún comentario con el siempre dicharachero Silvio Berlusconi, situado un escalón detrás del suyo en la tarima preparada para captar la instantánea.
KIRCHNER SE REUNE CON PIÑERA EN CHILE
El ex presidente, diputado y secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner, viajará a Santiago de Chile el próximo 6 de julio, para una reunión con el presidente trasandino Sebastián Piñera. La visita estaba prevista para el 29 de este mes, pero se reprogramó por problemas de agenda de Piñera. El viaje forma parte de la gira de Kirchner por América latina para hablar con los presidentes y los Parlamentos de los países que no hayan incorporado el acta de constitución de la Unasur. De los 12 países que la conforman, seis la tienen aprobada. Estos son la Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Guyana. En Chile, sólo Diputados lo aprobó.
FESTEJOS Y PEDIDOS
Las vuvuzelas, hasta en Toronto
TORONTO (De un enviado especial).- Las vuvuzelas llegaron a la cumbre del G-20. En la cena de honor que Canadá organizó para todos los presidentes en el hotel Fairmont Royal York, la delegación sudafricana dio la nota de color al repartir las trompetas que suenan en la Copa del Mundo. Varios funcionarios, incluso los argentinos, se animaron a probarlas.
Boudou y un anticipo a Zapatero
El ministro de Economía Amado Boudou no habrá podido avanzar con la negociación con el Club de París, pero al menos dialogó sobre la cuestión con el premier español José Luis Rodríguez Zapatero, con quien se cruzó en el hotel Westin Harbour Castle, que comparten varias delegaciones.
Una ciudad sitiada... por turistas asiáticos
Las calles de Toronto amanecieron ayer con todos sus negocios tapiados, ante el temor de que se repitan los enfrentamientos entre la policía y los militantes antiglobalización que destruyeron vidrieras y quemaron dos patrulleros, mientras turistas asiáticos sacaban fotos, otro souvenir de su paso por esta ciudad.







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