Muchas familias viven sobre la contaminación en el Cordón Forestal

Si bien el Cordón Forestal se caracteriza por ser uno de los lugares con una amplia forestación, atractivo para todos los que buscan de un espacio verde y tranquilo, lejos de la zona con mayor urbanización, también existe un sector donde una destacada cantidad de familias habitan sobre un suelo contaminado por el salitre.
Esto es resultado de los efectos de una pileta de tratamiento que dejó de funcionar hace varios años. Lo que provoca que las viviendas se encuentren en riesgo de desniveles y problemas de salud, tanto en personas como animales, entre otras consecuencias.

A cualquier vecinos que se le preguntase por una problemática, el denominador común, era la pileta de tratamiento de efluentes cloacales que dejó de funcionar desde hace varios años. A consecuencia de ello, y sumado a otros factores, muchos de los habitantes manifestaron vivir en una ambiente contaminado, donde muchas veces se hace imposible convivir con el salitre, los malos olores e insectos.

Patricia Acosta y Jorge Vidal viven hace tres años en el barrio Los Bretes, señalaron que yendo por Avenida Congreso, ya se comienza a sentir el olor de la pileta de tratamiento, el cual se intensifica cuando el viento de mar va hacia el barrio. Pero más allá de eso, lo alarmante es que si bien ellos habitan lejos de donde se encuentra la pileta de tratamiento, a un metro de la superficie del suelo, ya se encuentra el agua servida, de modo que “todas nuestras casas están como en una gelatina, porque está todo el suelo contaminado” expresó Acosta, quien también señaló que “Linares nos prometió que van a sacar la planta de tratamiento, la cual no tiene salida y se está pudriendo. Entonces, todo eso combinado con un riachuelo que pasa y es por la fuga de los tanques de la Cooperativa, pasa por el barrio y también va a parar ahí. O sea, los productos químicos, el salitre y la planta de tratamiento, es una combinación altamente contaminante”.

Asimismo, los vecinos sostuvieron que si bien existen sectores donde la tierra aún es fértil para la plantación, en otros, el suelo cercano a las viviendas cuenta con salitre, de modo que “tenemos miedo por las propiedades, porque si no sacan esas piletas, las aguas van a seguir aflorando y van a empezar a contaminar cada vez más”, agregando que en el barrio, algunas familias ya cuentan con sus hogares afectados por el salitre.

Pileta de tratamiento: “Casi un metro de pura material fecal y arriba sólo veinte centímetros de agua”

Por su parte, Enrique Barrientos, otro de los vecinos del Cordón Forestal también sostuvo que “el problema más grave del Cordón Forestal es la pileta de tratamiento que no funciona hace varios años y toda la materia fecal quedó estancada”. De hecho, el vecino detalló que existe “casi un metro de altura de pura materia fecal, y arriba sólo veinte centímetros de agua. Entonces, al no reciclar el agua, lo que hacían antes era rebajar con agua potable y mandarlo hacia los cordones que hoy en día no lo pueden hacer. Hace como seis días vinieron del laboratorio, y por la manguera salía excremento puro porque cortaron el envío de agua potable a las piletas”.

Asimismo, se denunció que los aireadores no funcionan, las cañerías están podridas y la base de las piletas de tratamiento están rotas. Según el vecino, en la base de la misma se cuenta con “una lona especial que está abajo hace dieciocho años, por lo tanto está toda perforada y no funciona, entonces todo el agua y el salitre va a parar hasta el Abel Amaya y todos los terrenos que se encuentran cercanos. Y ese es el gran problema de contaminación que tenemos”. Por tal motivo, se sostuvo que las edificaciones más altas que en su momento se aprobaron porque resistían al suelo, “hoy en día están en duda. De hecho, la sección 14 fue puesta sobre salitral, pero a un metro de profundidad ya tienen aguas servidas”.

Además, se indicó que en el 2010 se enviaron informes de laboratorio donde se decía que “no se podía regar ni tocar el agua, y quedó archivado. Así que ahora esperamos que nos den los informes de los últimos años”. Sin embargo, y ante la amplia contaminación que se produjo durante un gran periodo, la posibilidad de saneamiento también parece ser una situación poco esperanzadora, debido a que “no se puede limpiar la pileta porque no saben donde tirarla, porque ese residuo es altamente tóxico. Ahora ¿Dónde hay un centro de reciclado de este tipo de cosas?” se pregunta Barrientos.

La posibilidad de recuperar el suelo

Ante la escasez del suministro de agua potable y siendo el agua de riego un factor de riesgo según los vecinos, la posibilidad de recuperar los espacios aún se mantiene como una posibilidad factible de concretarse con ayuda del municipio, debido a que implica mucha inversión para los particulares, aunque no por ello imposible. De hecho, Barrientos destacó que pudo recuperar por cuenta propia el suelo que habita, pero le llevó cinco años, de modo que “se puede recuperar el suelo, pero necesitamos que el municipio también nos ayude”.

Por tal motivo, se solicitó que se trabaje desde el área de Medio Ambiente, para sanear los espacios, y de ese modo poder proyectarse, como así también contar con una mejor calidad de vida, porque “nosotros hasta cortamos el agua de riego porque a mi suegro le salieron unos manchones en la pierna, y a mi hija sarpullidos en la cara”. “Ahora si dicen que limpiaron la pileta, que nos digan dónde tiraron los barros contaminados. Porque acá tiene que haber un lugar donde tirar eso, o bien llevarla a Buenos Aires donde la procesan” concluyó Barrientos.

Carencia de servicios en varios sectores

A pesar de los diversos inconvenientes vinculados a la contaminación, los vecinos también hicieron referencia a otras problemáticas, y su esperanza de proyectarse como un lugar turístico.

Amanda Verdugo, vecina del Cordón Forestal señaló que más allá de las consecuencias de la pileta de tratamiento, también cuentan con constante cortes de agua, cuya duración se prolonga por semanas. De modo que se encuentran habituados a la reutilización constante del agua, además, se destacó que dicho suministro se logró por medio de los propios vecinos, quienes “compramos los caños para la conexión de agua, porque no tenemos de red. El agua la sacamos del caño principal de la entrada del barrio, porque se hizo una cañilla comunitaria y de ahí nos enganchamos todos los vecinos” expresó por su parte, Vidal, otro de los vecinos de la zona.

Asimismo, se indicó que tampoco cuentan con red de gas, por lo que “había que pagar 11 mil pesos por un proyecto para la conexión de los servicios, y luego el trabajo correspondiente. Sin embargo, muchos de los vecinos ya pagaron pero aún no se concretaron las obras”.

Además, en el caso de Los Bretes, se destacó que desde la municipalidad no se brinda ningún tipo de ayuda social debido a que se trata de un barrio privado. Sin embargo “no todos tenemos grandes recursos ni somos petroleros, muchos compramos el terreno con nuestros ahorros y luchamos para vivir sin ningún tipo de servicio” sostuvo Verdugo.

Por otra parte, también se indicó que no cuentan con recolección de residuos, en Los Bretes, poseen un contenedor para todo el barrio, pero ya no sea suficiente para abastecer la necesidad de todos, de modo que “el día en que el no viene el camión a levantar el contenedor, los vecinos siguen tirando hasta que ya cae al piso y los perros desparraman todo, y atraen más moscas, que se suman a los mosquitos del salitral” expresó Vidal. También el hombre remarcó que no cuentan con el servicio de transporte público, hecho que hace que algunos vecinos deban caminar durante treinta minutos para llegar a la parada de transporte más cercana, situación que resulta más compleja durante los periodos invernales, debido a que tampoco se posee asfalto.

Sumado a todas esas carencias, en materia de seguridad, los vecinos manifestaron una importante cantidad de hechos delictivos. Pero a su vez, destacaron el rol de la policía debido a que asiste, “pero al ser un lujar alejado, y grande, los delincuentes pueden escapar rápido y mucho antes de que lleguen los policías”.

Finalmente, y debido a las características del lugar, los vecinos expresaron su anhelo de que se trabaje en mejorar el Cordón Forestal. No sólo por el bien de quienes viven allí, sino también para la ciudad, debido a la posibilidad de proyectar el sector como un lugar turístico, y dar a conocer los trabajos de muchos vecinos. De hecho, Acosta es una artesana que fue seleccionada para dar a conocer su taller de cerámica para quienes participan del programa “Turistas por un día”, pero ante las condiciones en que se encuentra el sector donde habita, dicha posibilidad no se pudo concretar. Por tal motivo, se destacó que “el lugar va a poder ser turístico, el día que saquen la planta de tratamiento”.

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