Mucha basura, un centro oscuro y el particular aroma de los contenendores

Mucha basura, un centro oscuro y el particular aroma de los contenendores
Aquella postal de la ciudad de los azares que tanto orgullo nos provocaba, quedó irremediablemente atrás. Mientras la basura fermenta por el calor en los contenedores Easy, sus aromas recorren la ciudad por calles céntricas que en las noches se convierten en bocas de lobo.

A veces los vecinos creemos que ya no tenemos lugar para nuevas sorpresas, acostumbrados a la desidia con que se manejan las cuestiones de la ciudad.

Sin embargo, la imaginación municipal da para todo. Y podemos encontrarnos con avenidas iluminadas durante todo el día, mientras que caminar las noches por las calles céntricas se convierten en una invitación a la aventura.

Donde uno avanza pateando basura en medio de la mas cerrada oscuridad. Un imagen que lejos de atraer al turismo, es una orden de no volver nunca más.

Mientras tanto en las barriadas siguen creciendo exuberantes los basurales, ante recolectores que nunca terminan de pasar.

Por si eso fuera poco, los nauseabundos aromas que emanan de los famosos contenedores del Sistema Easy, convirtieron a la Ciudad de Los Azares en cuna de fétidos perfumes.

Iguales a los que emanan del proceso de compra municipal de un sistema caro, ineficiente y a todas luces inoperante para las calles capitalinas.

Todo parece indicar que lejos de buscar solución a la problemática de la basura, la Intendencia Capitalina se ocupó de mantenerla siempre vigente para dar lugar a oscuros negocios. Como la famosa Planta de Reciclaje de Residuos Sólidos Urbanos que se pagó millones, pero jamás funcionó.

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