Las mucamas de lujo

Los comentarios en un quincho radical de fin de semana se enroscaron alrededor del frustrado concurso de precios de la Municipalidad de Córdoba para contratar dos empresas recolectoras de basura para dividir la ciudad en dos sectores.

Lo sorprendente es que todas, las cuatro que se presentaron, cotizaron por encima de lo que gasta en la actualidad Crese para levantar la basura en toda la ciudad. Pidieron 50 millones por una tarea que la firma estatal lo hace por entre 27 y 34 millones. Lógicamente, esto alentó los reclamos de la oposición para que el intendente no continúe con esta obstinación, pero dentro de las filas del intendente Ramón Mestre se escuchó a varios dirigentes (en la intimidad y a sabiendas que su jefe no los escucha) que en realidad el titular del Palacio 6 de Julio se metió en un tema que no era prioridad, ni el más problemático. En realidad, los seis millones más barato que funciona Crese es a todas luces el mejor ejemplo de que las cosas no estaban tan mal como se quería hacer creer. Y que la teoría del desmanejo y la ineficiencia que se invocó para virtualmente privatizar Crese resultó no ser un buen diagnóstico. “Imagínese si Ramón ordenara y controlara a la empresa, cuánto menos terminaría saliendo el servicio, que por otro lado nunca fue lo más criticado por los vecinos en la ciudad”. Añadió que una de sus promesas de campaña fue ordenar la Municipalidad, como primer paso y que por ahí debería comenzar en Crese. Recordó en esta misma reunión que el esquema que aplicó Ramón Mestre (padre) cuando asumió la intendencia en el 83 fue terminar el contrato con Aseo, una empresa contratada durante el gobierno militar, con la frase de que era una “mucama de lujo”, porque era carísima la prestación, y poner a Guambaré por el sistema de contratación directa. Luego licitó el servicio, se presentó Aseo y Cliba y ganó la segunda. Pero bajó los costos de la recolección para toda la ciudad. Ahora el camino parece ir por un mejor control y ordenamiento de Crese, algo que Ramón Javier Mestre confirmó que no está dispuesto a hacerlo. Las “mucamas de lujo” en este caso serían las cuatro prestatarias que presentaron ofertas. Con el agravante que no siempre las privatizaciones funcionaron en este país, y que van a contrapelo de lo que está pasando en la Argentina, y en el mundo.

De la Sota y el acuerdo K

Las incansables especulaciones de muchos medios locales sobre la marcha de las negociaciones de José Manuel de la Sota con el kirchnerismo se parecen a un culebrón clase B, donde se apunta a la falta de avances, o a especulaciones que poco tienen que ver con la manera en que en la política se manejan los acuerdos. Para que el gobernador de Córdoba y la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se junten a rubricar algo hace falta avanzar en infinidad de detalles. Y esta capilaridad fina en los que se asientan las coincidencias cada día encuentran mayor sustento entre el Panal y la Casa Rosada. Hay ministros como el caso de Hugo Testa o de Dante Heredia que tienen muy buenas relaciones con sus pares de Infraestructura, ya sea Julio de Vido o Juan Pablo Schiavi. O de Walter Grahovac con buena llegada a Educación, a través de su actual titular Alberto Sileoni, o del asesor Carlos Caserio con Juan Carlos Masón. Sin contar la vía de relacionamiento que transita De la Sota con Carlos Zanini. Es verdad que la situación de la Caja de Jubilaciones es el tema más importante a resolver, pero existe información que señala que ya De la Sota y funcionarios provinciales de primera línea, están trabajando en un proyecto que solucione el tema. Aunque este está guardado bajo siete llaves, se sabe que la Nación pidió que se termine la “armonización” con la ley nacional que toma para fijar el haber jubilatorio el prorrateo de los últimos 10 años en lugar de cuatro como es Córdoba. Otra vía le proporcionó al gobierno provincial el Tribunal Superior de Justicia al establecer una solución similar a la que aplicó Ramón Mestre cuando asumió la gobernación en el 95: el 82% se debe calcular sobre el bruto y no sobre el neto. Se evalúa, sin embargo, que cualquiera de estas dos últimas soluciones traería aparejadas muchas protestas sociales por parte de los gremios. No en vano el gobernador propuso al inicio del ciclo legislativo una ley que prohíba la quema de neumáticos y el uso de bombas de estruendo en las manifestaciones. Y por más que el oficialismo cuenta con una holgada mayoría para aprobar sin inconvenientes cualquier tipo de reforma, consideran que habrá muchas negociaciones antes de optar por una solución de este tipo. Por caso, el gobierno de Juan Schiaretti no lo quiso hacer sin el aval de todas las fuerzas políticas de la Provincia. Al menos los legisladores del Frente Cívico están convencidos. Habló del déficit de 500 millones contra los 1.500 que tiene Santa Fe.

El gobernador los dejó esperando

Una polvareda de comentarios levantó la imprevista ausencia del gobernador José Manuel de la Sota a los festejos por los dos años de la construcción del puente Uruguay, en Villa Carlos Paz, una obra que comenzó el actual mandatario en su segundo período de gobierno y que finalizó la gestión de Juan Schiaretti. Según se comentó (pero nadie del Gobierno confirmó), el faltazo a una fiesta en plena temporada y que estaba armada para recibirlo, fue por motivos de salud. “No está bien”, deslizó uno de los conspicuos dirigentes que se reunieron en la sala de exposiciones donde se realizó el festejo. De la Sota fue esperado largo tiempo, y cuando la demora se convirtió en ausencia, las especulaciones sobre su supuesto malestar físico estuvieron a la orden del día. Otros aportaron el dato de que el gobernador había tenido que partir sin demora a su casa de la ciudad de Río Cuarto. La celebración contó con la presencia del ministro de Industria, Jorge Lawson, y varios funcionarios provinciales, de las autoridades de la Agencia Córdoba Turismo, del intendente carlospacense, Esteban Avilés, y de intendentes de las principales ciudades turísticas de la región, lo que dio un tono político-turístico a la velada. También estuvieron representantes de la industria del turismo, como el presidente de la Cámara Argentina del sector, Enrique Finochietti, de periodistas, invitados especiales y figuras del mundo del espectáculo, como la bailarina Laura Fidalgo. Tampoco faltaron los “colados” y no era para menos, teniendo en cuenta el catering de lujo que se sirvió, y que fue encargado a la empresa de Christian Metrebian, ex candidato a intendente de la Villa por Unión por Córdoba. El broche de oro fue la presencia del grupo Fuerza Bruta, cuyos artistas colgados del puente dejaron boquiabiertos a todos, y el estallido de fuegos artificiales.

¿Cambios en la Agencia Turismo?

Además de los rumores sobre la salud de José Manuel de la Sota, en el festejo por el segundo aniversario del puente Carretero de Villa Carlos Paz se escuchó la versión de que al el actual titular de la Agencia Córdoba Turismo, Gustavo Santos, le surgió un competidor para el puesto: el presidente provisorio de la Legislatura, Carlos Alesandri.

El legislador del departamento Calamuchita ya estuvo a cargo de la estratégica Agencia de Turismo durante la segunda gestión provincial de De la Sota, con quien tiene una relación cercana. En tanto, Santos es radical y fue designado durante la administración Schiaretti, en tiempos donde el área tenía estatus administrativo de Secretaría.

El rumor comenzó a circular el pasado 3 de enero, cuando el gobierno provincial lanzó el operativo verano 2012 con una presentación en el Buen Pastor. En esa oportunidad, a la gente de Santos se le habría helado la cara cuando vio bajar del auto oficial a Alessandri acompañando a De la Sota.

Con los ojos en los empleados de la Epec

El viernes pasado, durante la charla que mantuvo con los legisladores del Frente Cívico, en el marco de la ronda de diálogo que el Gobierno inició con la oposición, aseguran que José Manuel de la Sota se refirió en varias oportunidades a la Empresa Provincial de Energía Eléctrica (Epec). En una de esas menciones, habría dicho que la Epec no puede funcionar con dos mil trabajadores en las oficinas y mil tipos laburando en la calle. “El Gringo Tosco (por Agustín Tosco, histórico dirigente del gremio de Luz y Fuerza) era muy inteligente y logró un buen convenio, pero con el tiempo se fue distorsionando”, dicen que afirmó el mandatario, según los juecistas que participaron del encuentro. “Hay una gran burocracia y (Santiago) Clavijo no puede desconocer que esto sucede”, agregó, en referencia al legislador del Frente Cívico que es secretario adjunto de Luz y Fuerza. Parece que los comentarios del mandatario no cayeron bien en el gremio que conduce Juan Leyría.

Enojado con los médicos

Cada vez que alguien le habla del malestar de los médicos de los hospitales públicos por los salarios que cobran, De la Sota replica que en, realidad, los profesionales de la salud le sacan a las arcas públicas el doble de lo que cobran de sueldo. “Hay muchísimos médicos que cobran siete mil pesos y facturan otros siete o diez mil pesos a Apross, que es la obra social de la Provincia, es el mismo Estado”, suele decir el gobernador. El viernes, durante la ronda de diálogo con la oposición, insistió con el mismo argumento, y amplió sus críticas. Según comentaron testigos, De la Sota deslizó que los médicos lograrían dicha facturación en las mismas horas en que deberían estar trabajando en sus respectivos hospitales. Es decir, un refuerzo a la teoría del “raje”.

Operaciones en doble turno

“¿Por qué los cirujanos no pueden operar por la mañana?”, le preguntó De la Sota al ministro de Salud, Carlos Simon, en la reunión con opositores en El Panal. “Si en un hospital tenés cincuenta cirujanos, ¿por qué veinticinco no pueden operar a la mañana y los otros veinticinco a la tarde?”, insistió, instalando la cuestión del doble turno de trabajo en los nosocomios provinciales. “Si se operara mañana y tarde, el turno para una intervención no debería demorar un mes, sino quince días”, amplió el gobernador y aseguró que quiere “camas calientes” en los hospitales de Córdoba.

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