El gobierno nacional insistió ayer en que el secretario general de la CGT, el camionero Hugo Moyano, "ha pasado a ser un dirigente de la oposición" y lo vinculó con el macrismo y con la Sociedad Rural. En cambio, destacó que el gobernador Daniel Scioli sigue siendo parte del oficialismo.
Con el gobernador fue mucho más indulgente. "Scioli forma parte de este proyecto nacional. Siempre hay diferencias, pero es normal", acotó el ministro, en declaraciones a radio La Red.
Defendió, además, el esquema para distribuir los fondos de la coparticipación federal al indicar que el gobierno nacional "transfirió los fondos que corresponden por ley a todas las provincias y este año un 23 por ciento más de lo que había transferido en los primeros seis meses de 2011".
Las críticas a Moyano siguieron el tono de lo que el día anterior había expresado la presidenta Cristina Kirchner en el discurso de homenaje a Eva Perón, en el 60° aniversario de su muerte. En José C. Paz, la Presidenta había dicho, en una suerte de diálogo público con el dirigente Mario Ishii: "Mario querido, no te preocupes por los saboteadores; siempre va a haber saboteadores de los procesos nacionales y populares democráticos. Lo que nunca van a poder sabotear es la historia, que más temprano que tarde termina haciendo justicia". Ishii había criticado antes a los "atorrantes" de la CGT que se "cruzaron a la vereda de enfrente".
Ayer Randazzo enfatizó: "El que cambió de rumbo es Moyano. Es incomprensible lo que está haciendo"..





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