Moyano insiste en subir el sueldo mínimo a $ 2600

Moyano insiste en subir el sueldo mínimo a $ 2600
El líder gremial sostuvo que esa cifra ya la había acordado con la CTA
El jefe de la CGT, Hugo Moyano, adelantó ayer que insistirá en su reclamo de elevar el salario mínimo a 2600 pesos en medio de las negociaciones que comenzarán en pocos días para fijar la suba que, como todos los años, se define este mes.

El líder cegetista lo planteó como una "cifra razonable", y agregó que el pedido ya había sido acordado entre la CGT y la otra central de trabajadores, la CTA, que conduce Hugo Yasky.

"Nos hemos reunido con Yasky y creemos que es un cifra razonable que posibilita al trabajador que no tiene representación gremial mejorar los salarios", argumentó Moyano.

En medio de las dudas que se instalaron alrededor de su futuro en la CGT, el líder sindical envió una señal amistosa a la Casa Rosada. "Esto coincide con la política que está llevando adelante el Gobierno de recuperar el poder adquisitivo de los salarios", apuntó.

Ayer, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, no dio precisiones sobre la fecha en la que se llamará formalmente a la mesa de negociación para actualizar los $ 1840 actuales que constituyen el haber mínimo, vital y móvil. Sólo vaticinó que será "dentro de este mes".

Los argumentos de Moyano fueron respaldados ayer por el jefe del gremio de los Judiciales, Julio Piumato, quien señaló que "2600 pesos de mínimo es justicia social". En tanto, Moyano apuntó que le gustaría que los empresarios que se oponen digan "cuántos de ellos pueden vivir con 83 pesos por día".

"Pedimos a los empresarios que dejen los pañuelos para el llanto en casa y vayan a discutir con los balances", acotó.

El jefe cegetista también refutó los argumentos de los empresarios que plantean que no están en condiciones de dar un aumento de 41 por ciento.

"Desde la instalación de este Gobierno, todas las empresas de distintos rubros han ganado mucho dinero, no es cierto que las empresas pierdan o dejen de ganar", apuntó Moyano. "Todo esto que intentan algunos sectores de hacer aparecer como que un aumento le puede ser perjudicial ya no resiste análisis, porque la realidad muestra otra cosa, y la sociedad el domingo 14 de agosto demostró que no les cree", razonó.

Para los empresarios, esa cifra podría provocar la reapertura de las negociaciones paritarias ya cerradas y, por tanto, aspiran a que sea menor. Tomada evitó ayer respaldar a uno y otro sector, y esquivó dar una definición. "Desconozco ambos planteos. La semana que viene me reuniré con ambas partes y tendré idea", alegó. De todas maneras, el ministro defendió un alza.

"La mejora del salario no es solamente una cuestión de costo laboral. Forma parte de una política dirigida a fortalecer el mercado interno como plataforma de una mejora en las exportaciones, y eso habla de una razonable atención de los empresarios hacia el salario", agregó el ministro

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