La CGT intentaría debatir sobre la inflación y la suba salarial si es convocada
Desde los gremios reconocieron ayer que aún no habían sido citados a integrar una mesa junto con los empresarios. Tampoco, aseguraron, se habían concretado encuentros reservados y particulares. "No somos autistas y estamos abiertos al diálogo", reconoció un miembro de la cúpula de la CGT ante una eventual convocatoria. Coincidió con esta mirada una fuente vinculada a la CTA.
En el Gobierno pronostican que las negociaciones salariales de 2012 serían más bajas de lo que fueron este año. Incluso, hasta se barajaron cifras con alzas de entre el 10 y el 20 por ciento. No más.
Alertados de esta situación, en la CGT no aceptarían una paritaria fija, sin posibilidad de modificaciones y negociación. "Si existiera un tope, una cifra o porcentaje, desaparecerían las paritarias. ¿Qué razón tiene que discuta con un empresario los salarios si ya afirman que el tope es un tanto por ciento?", se preguntó Moyano hace unas semanas al ser consultado al respecto durante una charla en la Universidad Interamericana de Rosario.
La postura del camionero no se modificó desde entonces, a pesar del contundente triunfo electoral que obtuvo anteayer Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales.
Las condiciones
Tras su ausencia del búnker del Frente para la Victoria, y en medio de un revoltijo de versiones sobre su relación con el Gobierno, Moyano reapareció ayer con otro mensaje sugestivo. "La CGT no se acerca ni se aleja de los gobiernos. Cuando se implemente una política a favor de los trabajadores, vamos a estar apoyando. Pero cuando se aplique una política contraria, vamos a alejarnos del gobierno. No tengo una actitud servil, no sirvo para eso", dijo el secretario general de la central obrera durante una charla con Luis D'Elía en el programa que el piquetero tiene en Radio Cooperativa.
Tras votar en Mar del Plata, Moyano había manifestado: "Hay gente con necesidades, hay situaciones que no han mejorado, se ha avanzado, pero faltan cosas".
Al haber cerrado ya la negociación por las paritarias y las subas del salario mínimo y de las asignaciones familiares, el único frente que queda abierto con algún atisbo de tensión está vinculado con la reapertura del diálogo para modificar el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias o el tratado de las leyes laborales que impulsan los diputados nacionales que están alineados con el moyanismo.
Otra historia es el pedido que algunos sindicatos preparan para exigir a fin de año como plus salarial. El reclamo gremial, en este caso, sería directo a los empresarios y no habría razón para que el Gobierno interviniera. Hasta el momento, se conoció que el sindicato de camioneros solicitará un bono navideño que podría ser de hasta 4000 pesos. Seguirían los pasos de Moyano algunos gremios aliados vinculados a la actividad portuaria.
En un intento de enviar señales de armonía, Moyano rechazó un distanciamiento de la Casa Rosada. "Somos los que más hemos estado al lado del Gobierno, porque en los momentos difíciles no sé qué hubiera pasado si hubiesen copado la Plaza [de Mayo] los caceroleros de Recoleta", sostuvo el referente sindical, en relación con la postura de la CGT en lo relativo al conflicto agropecuario de 2008. Y agregó: "Los que hoy se golpean el pecho lo miraban de lejos en esos momentos más difíciles. Ahora parece que nosotros fuéramos los que vamos a impedir algo. De ninguna manera. Tenemos la misión de defender los intereses que representamos"..



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