Gustavo SylvestreYa no hay marcha atrás para los dos sectores en pugna en la CGT. Ni posibilidades de acuerdo. Ni conducción colegiada. Ni ningún tipo de negociación.
Precisamente, este punto, el de la elección secreta, es el gran arma que dice poseer el sector moyanista para asegurarse el triunfo. Por más aprietes que el gobierno haga sobre el secretario general de algún gremio, los delegados van a venir a votar por Moyano, porque el voto es secreto y en esa decisión nadie podrá controlarlos, afirman desde el entorno del líder camionero.
Moyano se sabe débil, y terminará presidiendo una especie de MTA o de pequeña CGT, porque los gremios más importantes y los independientes estarán con Caló en la nueva conducción, dicen desde el sector de los gordos que postulan al metalúrgico. Y adelantan que impugnarán la fecha de convocatoria al confederal.
Se saben perdedores si recurren a una impugnación, porque las fechas fueron consensuadas con la presencia de Caló, y sobre 35 gremios que integran la CGT, había presentes 21, quórum de sobra, así que busquen otra chicana, dice uno de los secretarios que rodea a Moyano, que preanuncia un triunfo contundente del camionero.
El sector de los gordos contraataca: Moyano quedará en minoría, y sobre eso se montará para ser el jefe de la oposición al gobierno de Cristina, o en todo caso, para ir negociando con Macri con vistas al futuro, dice uno de los gordos presentes en el ultimo encuentro que concretaron con la presencia de Luis Barrionuevo y Gerardo Martínez.
Moyano se siente ajeno a toda polémica. No sólo seguirá adelante construyendo un perfil de racional opositor, sino que está entre sus planes hacia el futuro, lanzarse a la carrera política, un deseo que siempre expresó. Para esto ha sumado un grupo de intelectuales peronistas, entre los que se destaca el histórico Julio Bárbaro, que le sirve de apoyo, y al ex árbitro, Guillermo Marconi.
Amén de otros dirigentes históricos del peronismo que le han ofrecido ser nexos con Mauricio Macri, barrera que el camionero aún no se ha permitido cruzar aunque sin descartarlo.
El Gobierno no ha intentado ningún acercamiento con el camionero, y fortalece sus vínculos con Caló, los gordos e independientes, y estira para el segundo semestre cualquier tipo de anuncio sobre aumento en la base del mínimo no imponible y asignaciones familiares. No sólo esperan la elección de la nueva conducción, sino que prevén un segundo semestre más flexible en recursos económicos.
Vuelve un clásico.
Otra vez Mauricio Macri salió a pegarle al gobierno nacional en su estrategia de diferenciación de la Presidenta para mostrarse como un opositor confiable para el 2015. Esta vez el tema fue la basura. La provincia, a instancias de la Nación, le reclama al gobierno porteño que cumpla el compromiso de Basura Cero, y está dispuesto, no sólo a aumentar lo que deben pagar por depositarla en territorio bonaerense, sino que hay un proyecto de senadores oficialistas en la provincia para una prohibición absoluta de envío de basura porteña. Hace tiempo que varios municipios se oponen a ser depósito de basuras y ahora la cuestión se transformó en una causa política.
LLamativamente la orden de Mauricio Macri es la de pegar fuerte sobre el gobierno nacional, pero no pelearse con Scioli. En esta coyuntura el gobernador no puede, ni quiere, sacar los pies del plato y evitará cualquier tipo de salvavidas del gobierno porteño. Aunque se sabe, negociarán políticamente el tema para que la sangre no llegue al río. Ninguno de los dos quiere salir herido de la contienda con el gobierno nacional.
Después de YPF
El gobierno comenzó a elaborar su estrategia de largo plazo, recuperar el autoabastecimiento, y de corto plazo, buscar que rápidamente la nafta super vuelva a los surtidores.
Algunos integrantes del oficialismo están analizando viajar a Madrid para dar batalla en su propio territorio a Repsol y desmentir algunos datos que la empresa está brindando y que a entender del gobierno argentino son falsos.
La orden de Cristina a De Vido fue la de maximizar la atención a los consumidores de YPF en el corto plazo, de no perderle pisada a ninguna empresa de servicios públicos, analizar la situación de las eléctricas, y para más adelante, una solución definitiva para el sistema ferroviario.
Tras la millonaria multa a Movistar, sorprende que el gobierno aún nada haya determinado nada sobre la concesión del Sarmiento y el Mitre a los hermanos Cirigliano. Se sabe que el gobierno tuvo algunos ofrecimientos de grupos económicos pero la Presidenta aún no definió la forma con que el Estado también recuperará los ferrocarriles. Se estima que es la próxima etapa y que no deberá demorarse más, porque pese a la intervención, los ciudadanos siguen viajando muy mal en los trenes concesionados.





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