El Gobierno dejó trascender un tope de 18%. Los ejecutivos, de 10%. El titular de la CGT respondió que si se pone 20% de límite no habrá negociaciones. El impacto en la inflación.
Con sus declaraciones, Moyano marcó el tablero a los empresarios y abrió las discusión salarial seis meses antes que formalmente se inicien las paritarias y en momentos en que es resistida su continuidad en la CGT.
En las últimas semanas, ministros que hablan con la Presidenta le transmitieron a los empresarios que Cristina Kirchner esperaba acuerdos por debajo del 18%. Los ejecutivos se entusiasmaron y empezaron a lanzar cifras mucho más bajas, que impulsaron a Moyano a responder.
“Si nos quieren poner un tope, las paritarias están de más. Si hay un límite del 20% vamos a tener que discutir, entonces, la inflación, el mínimo no imponible, el salario mínimo, vital y móvil, y los topes para el cobro de las asignaciones familiares”, advirtió Moyano.
Lo hizo en una universidad privada, en la de San Pablo, en Tucumán. “Si se pone límite –resaltó–, se suspenden las paritarias”, dijo el líder de Camioneros, según consignaron los medios locales.
Desde Armenia, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), salió a calmar los ánimos y en declaraciones a PERFIL aclaró que no habla de “tope” al reclamo sino de un “marco” en el que con “racionalidad” y “dependiendo de las realidades de cada sector se llegue a acuerdos sensatos que no ahuyenten la inversión”. Y advirtió que “si no se pacta un marco a la puja distributiva, esto termina mal” (ver).
La proclama de Moyano, consignada por el diario La Gaceta, de Tucumán, ocurre mientras el Gobierno y los empresarios acordaron bajar las expectativas de aumentos salariales para el año que viene. La discusión comenzó tras la negociación del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), en donde se aprobó un aumento de 25% hasta los $ 2.300, menos que el 28% que en promedio cerraron las paritarias de 2011.
En la cena del Día de la Industria, en Tecnópolis, la Presidenta llamó a las partes a tener racionalidad. Mientras tanto, sus funcionarios le aseguraban a los empresarios que el Gobierno tiene firme voluntad de ponerle conta a las subas salariales para 2012.
Aunque en público no hable de “techo”, el Gobierno mantiene la idea de disminuir los incrementos salariales en un proceso en el que reconoce que el año próximo el crecimiento de la economía se reducirá a casi la mitad, ayudado por el adverso escenario internacional, la devaluación del real brasileño y la volatilidad del precio de la soja.
Aunque por el momento es ténue, el Gobierno rompió en la última semana una de las máximas de Néstor Kirchner: mantener tasas bajas para alentar el consumo. El Banco Central tomó medidas contra la fuga de dólares y subió las tasas para hacer atractivos a los plazos fijos en pesos. El efecto ya se ve en los bancos que encarecen los préstamos al consumo. Se cree que esta política se profundizará y se reducirá la velocidad con la que se emiten billetes, lo que ayudará a contener la inflación.
“Si se pone el límite de 20% al pedido de incrementos salariales, entonces el Gobierno tendrá que salir a decir que se suspenden las paritarias”, dijo Moyano en Tucumán.
Aseveró que desde la CGT no se puede cuestionar la inflación que mide el Gobierno. “No se puede discutir técnicamente el Indec porque esos 440 productos (que mide el instituto) no los consume el trabajador todos los días, por eso nosotros tomamos la inflación que nos marca el supermercado a través de las góndolas”.
Calificó su vínculo con la Presidenta como “normal” y “distinto” al que tenía con el difunto presidente. “No es lo mismo discutir con una mujer que con un hombre”, afirmó.



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