Moyano: "El diálogo está suspendido"

Admitió que la Presidenta cortó la relación con la CGT; reiteró críticas
El líder de la CGT, Hugo Moyano, reconoció ayer que el vínculo político con la Casa Rosada "está suspendido por ella", en alusión a la presidenta Cristina Kirchner.

"El diálogo no está roto, está suspendido por ella", dijo ayer el referente camionero en un encuentro exclusivo para medios de comunicación del exterior.

En un capítulo más del enfrentamiento, no rechazó la posibilidad de convocar a un paro y volvió a insistir en que negociará la suba de salarios del año próximo "con la inflación del supermercado" y no con la del Indec.

La relación entre Moyano y el Gobierno quedó al borde de la ruptura después del ataque que hizo el gremialista ante una multitud en el estadio de Huracán la semana pasada. A partir de entonces, el líder de los camioneros, uno de los principales respaldos del kirchnerismo en los últimos ocho años, sumó aliados de otros gremios que compartieron sus reclamos y afirmó que continuará con su política de exigencias constantes.

Reconoció que no haber logrado imponer más candidatos del sindicalismo en las listas del Frente para la Victoria pudo haber condicionado la relación con el Gobierno . "Hubiéramos preferido que se incorporaran más compañeros, pero no fueron tenidos en cuenta", lamentó. Por entonces, cuando se definían los integrantes de las listas kirchneristas, Moyano había pedido un 33 por ciento de los lugares para su gente, además de solicitar la candidatura a vicepresidente. Apenas pudo sumar a su hijo Facundo en el undécimo escalón de los aspirantes a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y tolerar que le dieran al dirigente metalúrgico Carlos Gdansky una ubicación de mayor relieve.

"No son los trabajadores los que se alejan de los gobiernos, sino los gobiernos los que se alejan de los trabajadores", argumentó Moyano sobre el cortocircuito que atraviesa su vínculo con la Casa Rosada.

La alternativa de llamar a una huelga se asoma lejana, aunque Moyano no lo desechó. "No tenemos ninguna intención de convocar a un paro general, pero si las condiciones se agravan, los trabajadores van a empujar a una decisión", advirtió. Su hijo Pablo, secretario adjunto de los camioneros, había amenazado hace un mes con protestas en las calles si no se implementaban las reformas tributarias que todavía exige.

La CGT renovará autoridades en junio del año próximo y aún es una incógnita si Moyano contará con el aval de los gremios para seguir al frente de la central obrera. Cuando se acentuó la disputa con el camionero, desde la Casa Rosada deslizaron su interés en que el próximo secretario general surgiera de un sindicato del sector industrial. Los candidatos preferidos del Gobierno serían Antonio Caló (Unión Obrera Metalúrgica) y Ricardo Pignanelli (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor), ambos hoy distanciados del liderazgo del camionero.

Conocido esto, Moyano no dudó ayer en enviar un mensaje a través de los corresponsales extranjeros. "Nosotros no nos metemos en los temas del Gobierno y el Gobierno no debe meterse en los temas de la CGT", sentenció.

En su mensaje dado en Huracán, Moyano había condicionado la negociación salarial de 2012 si no prosperaban algunos de sus pedidos. Uno de ellos, era una paritaria "sin piso ni techo". Volvió ayer a la carga. "Queremos mantener el poder adquisitivo de los salarios", dijo, y desafió: "No vamos a aceptar un retroceso en las conquistas que hemos logrado".

Nuevos aliados

Durante esta semana un aliado de Moyano se comunicó con Horacio Meguira, un referente de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que conduce Pablo Micheli. La idea es unificar los reclamos y acordar en el porcentaje que exigirían en las paritarias, según reconstruyó LA NACION. Con el mismo fin, también existieron contactos con el líder de los peones rurales, Gerónimo Venegas, y con allegados a la CGT Azul y Blanca que encabeza Luis Barrionuevo.

Hace dos días, en el gremio de tintoreros, Moyano prometió continuar con sus reclamos y exigió puntualmente por un salario y vivienda dignos. "Nos interesa que las respuestas sean dadas, después que ella se maneje con quien ella crea conveniente porque para eso la han elegido los ciudadanos", expresó ayer Moyano.

La relación entre la CGT y la Casa Rosada continúa guiada por la tensión a pesar de los esfuerzos de gremialistas y funcionarios por bajar el tono de la disputa y encontrar una vía para revivir el diálogo..

Comentá la nota