Moyano desafía al Gobierno mientras se escurre su poder al frente de la CGT

El camionero reprochó al Gobierno por los pocos lugares para los gremios en las listas. Fue en un almuerzo al que no asistieron los principales miembros de la cúpula sindical
Duro y desafiante desde el discurso, pero con un respaldo disminuido entre la propia cúpula sindical, Hugo Moyano encaró ayer su primera réplica personal por el exiguo espacio que el Gobierno concedió a la dirigencia gremial en las listas de candidatos del oficialismo. “Los trabajadores no están sólo para votar y marchar cuando los llaman. Si encausamos el voto de los trabajadores seremos invencibles”, lanzó con inocultable bronca el líder de la CGT, en una frase que sonó a un abierto desafío a la Casa Rosada.

Moyano reconoció su malestar por los pocos lugares otorgados a referentes gremiales en las listas K durante un almuerzo en el camping del sindicato de plásticos, del que participó apenas un puñado de dirigentes del consejo directivo cegetista a pesar de la invitación que les cursó personalmente uno de los secretarios del camionero el viernes pasado. El faltazo masivo de los principales caciques de la central no pareció casual: varios dirigentes, entre ellos históricos aliados del camionero, intercambiaron llamados y conversaciones en las últimas horas en las que convinieron no asistir al encuentro, profundizando la situación de vacío que enfrenta desde hace semanas el liderazgo de Moyano en la entidad.

Junto al jefe cegetista estuvieron ayer Juan Carlos Schmit (dragado) y una decena de dirigentes de gremios chicos que responden a su conducción. En cambio, no concurrieron sus hasta ahora aliados más importantes, como Antonio Caló (Uom), Omar Viviani (taxis), Mario Manrique (Smata) o José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), ni referentes del sector de “independientes” como Andrés Rodríguez (Upcn) o Gerado Martínez (Uocra). “No estaba claro para qué era la reunión ni lo que ibamos a conversar cuando hace meses que en la CGT no se discute ninguna política en serio”, afirmó muy crítico uno de los dirigentes ausentes del almuerzo. Otro de los gremialistas que pegó el faltazo fue todavía más duro: “El mandato de Moyano está agotado. La CGT va a quedar en stand-by hasta que pasen las elecciones y una vez que se defina el perfil del nuevo gabinete definiremos también nosotros una nueva conducción”.

Pese a la notable ausencia de las principales espadas cegetistas en el almuerzo, Moyano pareció pasar por alto esa situación y se despachó sin reparos contra el desplante del Gobierno en la conformación de las listas para los comicios de octubre. “¿Por qué no podemos tener aspiración? O solamente estamos para votar, para concentrarnos, o solamente para ir a una movilización”, lanzó el camionero en su discurso. Y añadió: “Esa no es nuestra tarea únicamente. Si nosotros tenemos la posibilidad de encauzar el voto de los trabajadores seremos invencibles porque hay más de 12 millones de trabajadores en todo el país”.

También se defendió de las acusaciones en su contra en el marco de las investigaciones por lavado de dinero y la causa de la llamada “mafia de los medicamentos truchos”. “Me echan la culpa de todo lo que pasa, inventaron ese mamarracho del tema de Suiza”, se quejó y apuntó de lleno contra la ex ministra de Salud Graciela Ocaña, a quien calificó de “cucaracha”.

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