Por E.D.El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, ya encuentra resistencias en su central obrera para hacer crecer su proyecto político. El estigma del camionero vuelve a acecharlo a sólo días de su asunción.
La ambición electoral de Moyano fue lo que le costó varias de sus alianzas estratégicas y lo convirtió en el enemigo público número uno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ahora, su proyecto político amenaza con lapidar las principales alianzas que gestó para mantenerse al mando de una de las centrales obreras.
Moyano está convencido de que el Gobierno tiene vida corta y eso acelera la vía política. Busca ser quien elija al próximo presidente, y quiere a sus propios hombres –incluso a él mismo– en roles protagónicos de la política. No sólo les dice a sus aliados que no confía en que CFK concluya su mandato, algo de lo que está plenamente convencido, según reconocen sus aliados más allegados. También se lo manifestó a Gerardo Martínez, de la Uocra, en la puerta de los estudios de TN: “Dejate de joder. Este Gobierno no llega a fin de año”, le soltó el camionero al jefe de los albañiles.
La mayoría de los gremios grandes que integran su CGT buscarán frenar su proyecto político e intentan contener la ambición política del camionero, confirmaron a PERFIL altas fuentes de la CGT moyanista. Esos gremios no son muchos, pero son los sindicatos con mayor peso en el moyanismo después de Camioneros. Están encabezados por los peones rurales de Uatre, que comanda Gerónimo Venegas, y los municipales de Amadeo Genta. Quien todavía no fijó posición a favor o en contra del proyecto político del camionero es Guillermo Pereyra, secretario adjunto de Moyano en la central obrera y líder de los petroleros.
“La CGT no puede tener un rol político. Vamos a oponernos a que Hugo haga lo que viene haciendo desde hace dos años. La central obrera es para defender al movimiento obrero. El se mortifica cuando se lo decimos, pero queremos que entienda”, confió a este diario uno de sus principales aliados.
Los dos dirigentes más leales a Moyano, Juan Carlos Schmidt (Dragado y Balizamiento) y Omar Plaini (canillitas), lideran gremios chicos y se muestran a favor del programa electoral de Moyano. Pero puertas adentro del moyanismo cuentan otra historia. “Están incómodos con el rol opositor de Moyano. Lo apoyan y son fieles, pero tarde o temprano acordarán con nosotros en que Moyano debe dejar la política y dedicarse a la CGT”, cuenta otro dirigente del moyanismo.
Plaini dijo ayer que el conflicto en la CGT “no es jurídico sino político”. Además, defendió tímidamente el proyecto político de Moyano.
Según allegados al camionero, Moyano estudia cómo se presentarán en las elecciones legislativas 2013. “No dice quiénes van a ser los candidatos, pero se habla de su hijo –por Facundo, actualmente diputado nacional del Frente para la Victoria–. Sí piensa en si va a jugar por adentro del PJ o por afuera”, contó un dirigente que dialoga con él.
Presentar una lista para competir dentro del Partido Justicialista implicaría competir con el kirchnerismo por la lista del partido.








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