El movimiento obrero santiagueño, dirigentes y militantes peronistas homenajearon a Evita

Durante la celebración religiosa, se puso de relieve el trabajo social de la compañera de Juan Domingo Perón a favor de las clases más desposeídas de la sociedad argentina.
Publicado el 27/07/2012 - Los dirigentes del sindicalismo santiagueño evocaron la figura de María Eva Duarte de Perón, “Evita”, al cumplirse ayer 60 años de la desaparición física de la compañera del fundador del peronismo, Juan Domingo Perón, y una de las mujeres más influyentes de la política argentina.

Con el propósito de recordar su memoria y de rendir honor a su obra y su legado, la CGT local mandó oficiar una misa en la iglesia San Roque, que fue colmada por trabajadores y gremialistas; funcionarios provinciales, comunales, legisladores nacionales y provinciales; y de un importante número de dirigentes y militantes del peronismo, que asistieron a la ceremonia.

Homilía

Durante la celebración religiosa, el sacerdote Marcelo Trejo, párroco de la iglesia San Roque, pronunció una sentida homilía en la que exaltó la figura de “Evita”, al decir que surgió como una luz para diferenciar dentro del gatopardismo que había en un momento del país, a los que estaban con el pueblo y los más necesitados y a quiénes no. “Antes, en la indivisibilidad, parecía que el país daba para todos, pero en realidad, era para unos cuantos, el país era para unos pocos. Por eso fue una gran revolución su aparición, para hacer visible lo que estaba ocultado”, manifestó con relación a la situación de desigualdad que vivía el pueblo argentino.

Resaltó que fue así que, María Eva Duarte de Perón, “inició una revolución nacional, con un proyecto nacional, donde el eje era popular, donde su luz empezó a hacer aparecer, a los más pobres, a las mujeres embarazadas”, y tantas otras clases necesitadas. El religioso, apelando a una metáfora para referirse a Evita, manifestó que cuando surgió “la luz de la antorcha, de un proyecto nacional y popular, hizo ver que no todos estaban en los mismo, no todos construían en la misma dirección”.

Al trazar un paralelismo con el tiempo actual que vive el país, rescató que surgieron “fuerzas nuevas, volvió el paradigma luminoso, porque los brillos se acabaron y por lo tanto el ‘gatopardismo’ volvió a instalarse. Hoy el faro que ilumina, que se instaló como hace 60 años nos lleva a preguntarnos a cada uno, a cada gobierno, a cada gremialista ¿Con quién estamos?, ¿estamos para sumar para el proyecto nacional y popular, donde busquemos una mesa grande rica para todos, o no?”. El final del discurso del sacerdote mereció un cerrado aplauso de los presentes. Cuando terminó la misa, trabajadores, dirigentes y militantes se estrecharon en un fuerte abrazo y se despidieron gritando consignas a favor de Perón y “Evita”.l

Comentá la nota